El Pedroñeras afronta este próximo fin de semana un examen mayúsculo para cerrar la primera vuelta. Los ajeros visitan el Salto del Caballo, es decir, el feudo del líder, en un choque de máxima exigencia que llega, además, marcado por el cambio de rumbo en el banquillo.
El duelo supondrá el debut de Sergio Magro como entrenador del conjunto pedroñero, después de la salida de Miguel Aroca. Un estreno de los que no dejan margen para la adaptación: enfrente estará el equipo más sólido del campeonato y en uno de los escenarios más complicados de la categoría.
La realidad clasificatoria aprieta. La primera mitad de curso del Pedroñeras ha sido muy discreta, con una sola victoria en 16 partidos, la lograda en la quinta jornada al imponerse por 3-2 al Illescas. El balance se completa con siete empates y ocho derrotas, números que explican por qué el equipo se encuentra en puestos de descenso.
Con 10 puntos, los conquenses están a cuatro de la salvación, aunque el cálculo puede cambiar en función de los posibles arrastres desde Segunda RFEF. En ese escenario, la distancia podría ampliarse hasta los seis puntos, teniendo en cuenta que Socuéllamos y Quintanar del Rey ocupan actualmente zona de descenso en la categoría superior, un factor que puede terminar condicionando la pelea por la permanencia.
Con este panorama, la visita al líder llega como un reto enorme, pero también como una oportunidad: sumar en el Salto del Caballo sería un impulso anímico y un punto de inflexión para empezar a construir la segunda vuelta con otra cara. Magro arranca su etapa con la misión clara: competir desde el primer minuto y buscar un resultado que alivie una clasificación que, a día de hoy, no admite más tropiezos.




































































