El San Clemente afronta este domingo, a partir de las 12.30 horas, un nuevo compromiso liguero en el Municipal con la visita del Sonseca, colista de la categoría. Sobre el papel, el encuentro presenta un claro favoritismo para los conquenses, pero en el vestuario de Jesús Tobarra nadie quiere oír hablar de partido “trampa”: el precedente de la primera vuelta, con empate a dos en tierras toledanas, es el aviso perfecto para mantener la guardia alta.
El conjunto visitante llega en una situación delicada, último con ocho puntos y un solo triunfo en lo que va de temporada. Esa victoria se produjo hace tres semanas, cuando se impuso por 1-0 al Guadalajara B, pero desde entonces no ha logrado darle continuidad: encadenó derrotas ante Villacañas y Huracán de Balazote, una dinámica que le obliga a sumar de inmediato si quiere sostener sus opciones.
Enfrente estará un San Clemente que atraviesa un momento de cierta regularidad, aunque con la sensación de haber dejado escapar un botín mayor en su última cita. Los de Tobarra empataron a dos ante el Villacañas en un choque en el que llegaron a dominar con un 2-0, pero vieron cómo el rival igualaba en el tramo final, un desenlace que dejó un sabor agridulce por lo cerca que estuvo una victoria que habría reforzado todavía más la ilusión.
Será, además, el segundo partido consecutivo en casa para los conquenses, un factor que quieren convertir en impulso para seguir escalando. Con 31 puntos y situados en la octava plaza, el San Clemente mira hacia arriba con ambición: la zona de play-off está a diez puntos y, con la salvación bien encarrilada, el equipo se permite empezar a soñar con objetivos más exigentes.
La clave, como insiste el cuerpo técnico, pasará por no conceder ventajas y mantener la concentración desde el inicio. El Sonseca, necesitado, buscará un partido largo y aprovechar cualquier desconexión, mientras que el San Clemente intentará imponer ritmo, controlar los tiempos y no repetir el guion del último empate, cuando el 2-0 no fue suficiente.
Domingo al mediodía y con puntos importantes en juego: para el San Clemente, la oportunidad de engancharse al tren de arriba; para el Sonseca, una de esas finales que ya no admite demasiados tropiezos.

































































