Iván Rubio Caudín, nació en Cuenca hace 32 años. Es el primer capitán de la U.B. Conquense, club en el que milita desde la temporada 2016/17, es decir, cumplirá su octava temporada consecutiva. Antes, tras fichar por el Valencia desde la EMF. Cuenca, estuvo como senior en el Mestalla, Oviedo (2ª División), La Roda (2ª B) y Deportivo Guadalajara (2ª B). De ahí, a la Balompédica.
Su puesto natural está en el centro del campo, pero como jugador polivalente se ajusta a la posición en la que le pongan. En este inicio de temporada, lesionado el lateral derecho Etxebe, Iván ha ocupado su puesto. Lo hizo el pasado domingo ante el Fibritel Villacañas, partido en el que marcó el único tanto de su equipo. Una jugada entre el lateral izquierdo, Perujo, con avance por su banda, centro pasado al segundo palo y llegada de Iván Rubio para marcar con un disparo imparable.
Con Iván hemos hablado un poco de todo, de él y del equipo.
Ante el Villacañas, has sido el capitán, el lateral derecho y el goleador.
– Ya me conocéis, soy jugador de equipo, estoy para ayudar en la posición que el míster me requiera y, a partir de ahí, intentar hacerlo lo mejor posible. Por suerte, en este partido he podido marcar el gol, aunque ha sido una pena que luego nos han empatado y no hayamos podido sumar esos tres puntos que tanto ansiamos.
Precisamente, a raíz del gol marcado por Iván, el Conquense perdió el control del partido hasta que le llegó el empate.
– Mi sensación dentro del campo es que iniciamos bien el partido, mi gol llegó en un buen momento y es cierto que, hasta el descanso, no nos crearon mucho peligro. En la segunda parte nos costó mucho ajustar su sistema, un cinco-tres-dos, que es un sistema en el que tienes que ajustar muy bien la presión para que no te dominen y, en eso, no estuvimos bien. Tampoco he visto al equipo a nivel físico como otros días y, a partir de ahí, sin hacer mucho peligro, sí que fueron dominadores del juego y nos llegó el gol en un momento en el que creo que no estábamos bien. Encima, a balón parado, lo que nos duele muchísimo. No podemos decir que el resultado haya sido injusto.
Tras el empate del Villacañas, quedaban minutos para la reacción balompédica, pero fue una reacción más con el corazón que con la cabeza.
– Efectivamente. Una vez que te empatan, viendo los minutos que quedaban, intentas atacar, a veces un poco desordenado, con el corazón más que con cabeza, sacas la casta, el orgullo, en eso nadie nos puede reprochar nada, pero es cierto que nos faltó un puntito de tener el balón en ciertos momentos, de tener más pausa y generar más ocasiones de gol. Por eso digo que el resultado no fue injusto.
Se sacó sólo un punto, pero estamos en la cuarta jornada y el Conquense está entre los cinco primeros.
– Hay que tener mucha tranquilidad. Somos muy ambiciosos, sabemos el equipo que tenemos, el cuerpo técnico que hay y, a partir de ahí, hay que seguir trabajando, seguir mejorando y esperamos que, poco a poco, se vayan viendo los resultados, aunque sabemos que no será nada fácil.
Y si es posible, que Iván siga marcando goles.
– Bueno, me conformo con que el equipo gane. No me preocupa el nivel individual, me preocupa el equipo, cada año que pasa más, y lo que quiero es que el Conquense aspire a lo máximo, si es jugando yo, mejor, y, si no, aportando lo que pueda desde donde me toque.
El Conquense, tras la jornada de descanso de este martes, vuelve a los entrenamientos el miércoles en Los Tiradores. A la espera de los resultados de la lesión en el tobillo, por una fuerte entrada, de Pablo Olivares, la buena noticia es que el lateral Etxebe ya está trabajando con el equipo. Recordemos que el próximo sábado, a las 19.00 horas, la Balompédica recibe en La Fuensanta al Huracán de Balazote.


























































