La UB Conquense se ha hecho fuerte en las tres últimas jornadas en casa, donde había perdido los dos primeros partidos encuentros de 2022 ante CD Quintanar del Rey y Villacañas, respectivamente. Eso le hizo no poder engancharse a los play-off. Esas derrotas, sumadas a los empates a domicilio en casa del Illescas y Manchego Ciudad Real en unos finales de partido donde no tuvieron suerte ya que iban ganando.
Por ello, podían engancharse o quedarse lejos de la zona de ascenso, jugando ante equipos de arriba como el Villarrubia y Guadalajara y uno de abajo como el caso del Miguelturreño. Nueve puntos en juego donde han conseguido sumar siete, con victorias ante Villarrubia y Miguelturreño y empate contra el líder, Guadalajara.
Estos resultados les hacen ser octavos con 41 puntos, a tres de los play-off que marca el Torrijos con 44, los mismos que lleva el Villarrubia, uno de los rivales directos a los que tiene ganado el golaveraje, algo que no sucede con el Illescas, que suma 46.
Sigue calcando los números de la primera vuelta, donde tenía a estas alturas nueve puntos. Deberá mejorar esos guarismos si quiere optar por ascender a Segunda RFEF, ya que en la primera vuelta no le valió para terminar entre los cinco primeros.
La primera ‘final’ en esa lucha para conseguir engancharse la tendrá este fin de semana en el ‘San Miguel’ contra el Azuqueca, contra el que empataron a uno en Cuenca tras errar los balompédicos un penalti en el descuento. Su rival suma los mismos puntos, por lo que un triunfo del Conquense les dejaría atrás y con el golaveraje a favor.
Sin duda, La Fuensanta ha vuelto a relanzar al Conquense, al igual que pasó en la primera vuelta, y ahora necesita seguir sumando triunfos para poder tener opciones de ascenso. Cuenta ahora con una plantilla más larga que en la primera vuelta, con los fichajes de Jordi César y Óscar García, y con un Fran Oller más que enchufado, siendo el más destacado del equipo.




































































