El mediocentro David Rabadán (Cuenca, 2000) ya ha deshojado la margarita y decidido su futuro, no sin antes haber pasado por una situación rocambolesca. El futbolista, que ha jugado las últimas temporadas en Primera RFEF primero con el filial del Osasuna y después con el Unionistas de Salamanca, seguirá en la categoría y en el mismo grupo tras fichar por el Ourense CF -una noticia que adelantó Ángel García en su cuenta Cazurreando y que ha contrastado este medio de comunicación-.
Volverá a coincidir con Dani Llácer, su entrenador en Unionistas, y que ha confiado a ciegas en un jugador que fue importantísimo para él en sus esquemas. Y es que Rabadán concluyó la temporada con 37 partidos de liga, 28 como titular, y aportó cuatro goles. También destacó en Copa del Rey, puesto que en las dos rondas que jugó el Unionistas, fue titular en ambos encuentros y marcó tres goles en primera ronda en la victoria por 0-4 contra el Utebo (después cayeron por 2-3 ante el Rayo Vallecano). Un año muy positivo para él, afianzado en el once titular, con llegada, y que le ha servido para aumentar su caché, según la web de referencia Transfermarkt. Llegó a Unionistas con un valor de 100.000 euros y, un año después, ya está en 300.000 euros.
Fue tal su temporada que uno de los equipos que más ha ‘roto la banca’ en Primera RFEF, el Marbella FC, apostó de primeras por su fichaje. Firmó un precontrato a inicios de julio con los andaluces y se presentó al inicio de pretemporada, pero los servicios médicos del Marbella FC advirtieron que la rodilla del conquense -se operó al finalizar la temporada de unos problemas en el menisco- no estaba en condiciones, un hecho que aprovecharon para cambiarle las condiciones. El futbolista no aceptó y volvió a salir al mercado a mediados de julio.
A pesar de lo avanzado del verano, con la mayoría de clubes de Primera RFEF ya en pretemporada y buena parte de su plantilla cerrada, el rendimiento de Rabadán en la categoría y su edad eran todo un caramelo, por lo que propuestas no le faltaron. Arenteiro y Unionistas apostaron por su incorporación, pero la confianza de Dani Llácer ha sido clave para que el futbolista forjado en las categorías inferiores del Atlético de Madrid ponga rumbo al Ourense CF.
En estos momentos, Rabadán ya está en tierras gallegas, pero sigue en el periodo de recuperación tras su paso por quirófano.




























































