Este jueves finalizó la segunda ronda de la Copa del Rey, con un histórico partido entre el Conquense y Real Sociedad. Los donostiarras se impusieron en la prórroga ante un conjunto local muy voluntarioso, ordenado y comprometido que les llevó contra las cuerdas. Se acabó la andadura copera para los balompédicos, pero tanto la imagen como el ambiente dan mucha confianza de cara al futuro.
Más allá de La Fuensanta, también hubo otros importantes partidos en diferentes puntos de la geografía conquense. Y en algunos de ellos hubo protagonismo conquense en el apartado goleador, aunque como le sucedió al equipo de Cuenca, ninguno de los anotadores pudo celebrar sus goles con el pase de la eliminatoria.
El Cacereño soñó con eliminar al Atlético de Madrid, pero finalmente los colchoneros se impusieron en el tramo final para ganarse el pase a dieciseisavos tras ganar por 1-3. El madrileño Álvaro García Merencio adelantó a los de Cáceres, en un tanto con historia conquense, puesto que el futbolista procede del pueblo de Altarejos, si bien sus padres -oriundos de esta localidad- se desplazaron a Madrid y allí fue donde nació el jugador.
Horas después, la Deportiva Minera daba la sorpresa en penaltis ante un Deportivo Alavés que no logró imponer su superior categoría, si bien el ariete motillano Kike García, que salió desde el banquillo en el 55′, no se tomó ningún descanso y fue el ‘culpable’ de que los suyos, por lo menos, tuvieran opción de pelear por el pase de la eliminatoria. El delantero de Motilla del Palancar marcó los dos tantos de su equipo, en un choque que finalizó 2-2 y que se llevaron los locales en los penaltis.
No hubo goles por su parte ni tampoco pudo celebrar el pase de ronda, pero el conquense David Rabadán fue titular y jugó el partido completo en un Unionistas que rozó la proeza ante el Rayo Vallecanos. Los salmantinos ganaban por 2-0, pero los de Vallecas remontaron en la segunda parte para imponerse por 2-3.

































































