La mañana de este domingo, La Fuensanta dirá adiós a la liga con el enfrentamiento entre la Balompédica y el Azuqueca. Los primeros lo tienen todo hecho desde hace dos jornadas, campeonato y ascenso. Los segundos, tras tres derrotas consecutivas, están a falta de un punto para asegurar su permanencia una temporada más en Tercera RFEF por culpa de posibles arrastres de Segunda RFEF.
Sí, es el último partido de la liga, de la temporada para la Unión Balompédica Conquense y, sinceramente, nos da pena que esto ocurra un cinco de mayo porque lo que nos ha hecho disfrutar el equipo que dirige Rober Gutiérrez merecía un mes más de competición, pero es lo que tiene el proclamarse campeón con este nuevo sistema de competición. También habría que decir afortunadamente, porque en las otras tres ocasiones en las que el conjunto balompédico se proclamó campeón (en 2007 con Antonio Cazalilla, en 2016 con Manu Calleja y en 2018 con Luis Ayllón) hubo que jugar eliminatorias para ascender, consiguiéndolo en dos de ellas, en 2007 y en 2018.
En fin que, se nos va la liga con mucha alegría y ahora mismo, todas las preguntas están centradas en el futuro más que en el presente. Pero el presente nos dice que esta despedida liguera ante su afición hay que convertirla en una fiesta para el fútbol conquense porque será la primera vez que el equipo reciba el trofeo de campeón ante sus aficionados. La Fuensanta sólo ha registrado la entrega de un trofeo en toda su historia y fue cuando se proclamó campeón de la Copa de la Liga, ante Las Palmas Atlético, en 1985. Ya ha llovido.
Rober Gutiérrez, entrenador blanquinegro, no quiere relajación por tenerlo todo hecho, como ya lo demostró el miércoles en Quintanar del Rey. “Afrontamos el partido como si fuera vital para nosotros porque es el último de la temporada en casa, lo hemos hecho de manera brillante ante nuestra afición y queremos terminar de la misma manera”, en clara referencia de que su equipo, ante su afición, sólo ha cedido dos empates, habiendo ganado el resto de partidos.
Con el recuerdo de los 3.700 aficionados presentes ante el Tarancón, en el partido disputado el pasado sábado, hace dos jornadas, el técnico balompédico espera que La Fuensanta vuelva a tener “ese colorido, que no fuera flor de un día lo visto ante el Tarancón”, al mismo tiempo que espera un Azuqueca “muy duro porque es un equipo que siempre compite muy bien, que mete muchos goles, que es muy fuerte en las transiciones y que, por la propuesta de juego que tiene, nos pondrá las cosas muy difíciles”.
En esta despedida liguera, Rober Gutiérrez tiene como objetivo “tratar de brindarle a nuestros aficionados un buen partido, competir muy bien y terminar la temporada lo más dignamente posible”.
Para este encuentro, se cuenta con toda la plantilla, lo que obligará a Rober Gutiérrez a realizar tres descartes a la hora de confeccionar la alineación que en este partido son el lateral Etxebe, y los delanteros Javi Heranz y Coba. La convocatoria es la siguiente: Raúl Bernabéu y Álvaro Hormiga, porteros; Fran Perujo, Sergio Rodríguez, Marcos Recuenco, Luca Lohr, Adrià Parera. César Susmel, Pablo Olivares, Iván Rubio, Yuya, Jesús Serrano, Fran Oller, José Vega, Antonio Fernández y Jairo.
El CD Azuqueca afronta el encuentro con cierta intranquilidad porque, visto la situación en Segunda RFEF, sobre todo la posición del Manchego, todo indica que habrá un arrastre a Tercera y, por lo tanto, un descenso más. Los azudenses llevan 40 puntos, tres por encima de esa posible plaza de descenso que ahora ocupa el Huracán de Balazote con 37, los mismos que el Villacañas. Y entre medias están La Solana (38), Marchamalo (39) y Villarrobledo (40). Es decir, en tres puntos hay cinco equipos que quieren evitar esa plaza de descenso y que, en caso de producirse, rezarán para que el equipo que salga ganador del play-off de ascenso en este Grupo XVIII supere al rival nacional en la última eliminatoria y acompañe al Conquense.
Quedan seis puntos en juego y todo puede ocurrir, por eso en el Azuqueca saben que necesitan puntuar en estas dos jornadas para evitar sorpresas desagradables. No vendrán a La Fuensanta de paseo.
En ese sentido, el entrenador del conjunto rojinegro, Mario Otero, ha mostrado su preocupación por el tema de los arrastres, “esta competición es muy dura y por eso tenemos que dar un paso adelante en estos dos partidos que nos quedan y seguro que los vamos a dar”.
Este último encuentro en casa quiere convertirlo el club balompédico en una fiesta, aprovechando también que, por primera vez en la historia, recibirá la copa de campeón antes de empezar el partido de manos del renovado presidente de la Federación Territorial de Fútbol, Pablo Burillo. La entrada para este partido será de un euro para todos los asistentes, siendo gratuita para los menores de 16 años.
Vuelve el horario matutino del domingo, para no coincidir con el filial que se juega el ascenso por la tarde en horario fijado por la Federación, así que esta despedida de la temporada del Conquense ante su afición está prevista a partir de las 12.00 horas y tendrá como árbitro a Víctor de los Ríos Alvariño




































































