Era un reto nada sencillo el que tenía el conjunto conquense en la tercera cita de la temporada en un campo siempre complicado como la pista de 40×20 del Paquito Jiménez de Socuéllamos. Con las bajas de Iván y Jaime Jiménez, dos de sus máximas referencias en ataque, unidas a la ausencia del técnico Manolo Moya, también por sanción, en el banquillo, el conjunto azulón luchó todo lo que estuvo en su mano, pero tras una impecable primera parte volvió a sufrir en el segundo tiempo. En esta ocasión, y a diferencia de lo ocurrido solo una semana antes, la suerte les fue contraria y se vuelven de vacío ante el Peñarrubia Brokers Socuéllamos.
Completando convocatoria con jugadores del filial como Cristian Bustamante y del juvenil, con Borja Pérez, Andrés ‘Beto’ y Samuel Monasor, el VivoCuenca presentó credenciales ante un Socuéllamos que venía con la moral por las nubes después de asaltar la pista del Salvatierra. Los primeros lances fueron para los locales ante un replegado VivoCuenca que esperó su ocasión. Así, una y otra vez, los azulones, vistiendo de rosa en esta ocasión, se encomendaban a los robos para montar la contra, algún roto en defensa rival y las paradas de Mario Gómez bajo palos. Como en el cuento infantil, el Socuéllamos «sopló y sopló», pero el VivoCuenca aguantó el temporal y en una acción aislada, el saque de Gómez en largo hacia Peñu quedó muerto en el área para que apareciera José Ángel y mandara la pelota al fondo de la red. Era el minuto 15 de partido.
El Socuéllamos incrementó su asedio rival, pero también empezó a sufrir ciertos errores que aprovechó el equipo conquense a la contra. Así llegó el segundo al filo del descanso cuando un robo de Moha provocó un ataque en superioridad. El ala conquense cedió a Budia que intentó el tiro rechazando el portero, apareció de nuevo Moha para volver a intentarlo y en un tercer rechace, esta vez sí, Peñu hacía el 0-2 con el que el partido se iba al descanso.
Tras la reanudación, el Vivo tenía claro el plan de partido para aguantar como fuera la ventaja y sacar petróleo de su visita a Socuéllamos. No obstante, en una desafortunada jugada llena de rebotes, la pelota terminó en un pase hacia José Ávila que estaba solo en el segundo palo para empujarla. Solo habían pasado tres minutos desde la reanudación.
El conjunto local no paró de intentarlo encontrándose una y otra vez a un inspirado Gómez bajo palos que, junto al sacrifico de sus compañeros, evitaba un resultado distinto. No obstante, cuando menos lo parecía y el Vivo comenzaba a recomponerse ante los nervios y el pasar del tiempo, Álvaro Ruiz se sacó un zapatazo a media altura espectacular que sorprendió al portero del VivoCuenca para empatar el choque.
Llevado en volandas por una ruidosa afición, el Socúellamos se lanzó a por el partido y a menos de dos minutos del final tuvo premio. Un robo alto de Salmerón montó la contra por sorpresa. El jugador local cedió al espacio el balón para la llegada de Dani Lerín que, tras numerosas intentonas, por fin batía por bajo a Gómez para consumar la remontada.
Aún así, el VivoCuenca lo intentó en el minuto y medio restante y apunto estuvo de lograr el empate tras una bonita jugada trenzada de portero jugador en la que el trallazo de Budia fue despejado con un paradón por Carlos Lerín, evitando que los conquenses rascaran punto alguno y la victoria fuera para el Socuéllamos por 3-2.
El VivoCuenca buscará resarcirse ante un reforzado Infantes que visitará El Sargal la próxima semana y que acumula dos victorias (Valdepeñas B y Salvatierra) y un empate (UDAF Afanion).

































































