Apunten la fecha: sábado 19 horas en El Sargal. Porque ese día se avecina una tarde-noche histórica en el deporte conquense, porque en juego está el ascenso a Segunda División B de Fútbol Sala. Solo Honrubia -a mediados de los 2000- y San Clemente -durante cuatro años en la siguiente década- han conseguido alcanzar dicha categoría, un hito que el VivoCuenca espera repetir. En juego, una plaza en categoría nacional y nunca mejor dicho, porque el rival (UD Alchoyano) ya han subido y solo el VivoCuenca puede conseguir su billete en el partido de este sábado. No lo tendrá fácil, porque en la ida perdieron por 6-5 y necesitan ganar de dos goles para conseguirlo, pero la «hipercompetitividad» de la plantilla azulona ya ha salido a relucir en anteriores ocasiones.
Esta palabra no la dice, aunque la comparta, quien suscribe este artículo, sino una de las personas que más conoce al club. Carlos Budia, ala del club desde su fundación en 2019, siempre destaca este apartado para definir a sus compañeros y al equipo. Muestra de ellos es que en Copa del Rey fueron capaces de eliminar a un Ciudad de Móstoles que aspiraba a subir a Segunda División o llevar a la prórroga a un Mengíbar que participaba en Segunda División. Dos equipos, en teoría, superiores, pero que se vieron superados por el vendaval azulón.
Pero la actualidad deportiva manda y esos dos encuentros pertenecen al pasado, por mucho que El Sargal pueda presentar una similar entrada este sábado. Es cierto que el elemento en común es el VivoCuenca y el fútbol sala, pero la página por escribir es distinta. Entonces era un torneo copero, ahora hablamos de un ascenso. «Hay más ganas que nervios», asegura Budia en referencia a este partido y a lo que pueden obtener. Y es que desde que terminaron subcampeones ha pasado más de un mes, han tenido que hacer una minipretemporada, jugar amistosos, esperar rival y, ahora, por fin, tienen la oportunidad de resolver la eliminatoria por el ascenso. «Allí hicimos un buen partido, el plan era traernos la eliminatoria a Cuenca», resuelve el ala de igual manera resolutiva que hace en el campo. Porque ahora es Cuenca y El Sargal el encargado de dictar sentencia.

Toda esa situación de estar un mes parados sin competir sí cree que lo acusó el equipo «en la segunda parte, que quizá no estuvimos bien del todo físicamente», pero no ponía excusas. Jugar fuera de casa siempre supone contratiempos, elementos que no se pueden controlar (el calor excesivo en tierras gaditanas, la pista, el empuje de la afición rival…), pero la eliminatoria está abierta y es en El Sargal donde se sabrá si suben o no. Y ahí, en casa, con los suyos, sí controlan todos los elementos. «La oportunidad es muy grande», reconoce sin ambages.
Que el rival haya ascendido y acudan a Cuenca sin mayor presión que hacerlo bien no debe quitar el foco al VivoCuenca ni sus jugadores. Se espera un gran ambiente, con un Sargal lleno para acompañarles y guiarles, pero todo esto «debe ser una ola de motivación, en vez de presión», asegura el jugador de 36 años. «Somos un equipo veterano, ya hemos jugado partidos importantes, no nos van a fallar las piernas», destaca.
Subir a Segunda B supone cerrar un círculo
Budia empezó a jugar al fútbol muy joven, se enroló en Adheridos, pasó a jugar la Liga Local de Fútbol Sala con su grupo de amigos y el tiempo le llevó a equipos con mayores objetivos. Así fue conociendo y forjando amistad con el bloque que acabó creando el FS VivoCuenca, donde tampoco se olvidaron de lo fundamental: disfrutar del fútbol jugando entre amigos. Ahora, este grupo de amigos puede dar un golpe encima de la mesa y llegar a Segunda B. «Lo bueno es que todos empezamos más o menos con la misma base y con los años hemos ido aprendiendo, conociendo la competición, los rivales, cómo cuidarnos…», revela Budia, muy satisfecho por cómo le están yendo las cosas a los azulones desde su fundación.
«Ni siquiera sabíamos si íbamos a competir en Autonómica y acabamos ascendiendo. Tercera es muy distinta, pero quitando el primer año con un formato de competición raro por la pandemia, el resto hemos competido muy bien», rememora el ala del FS VivoCuenca. Les falta ponerla la guinda al pastel este próximo sábado. ¿Y tú? ¿Te lo vas a perder?


































































