La aventura por el 40×20 en la Segunda División B de fútbol sala de Carlos Rufo ha sido cuestión de meses. El jugador ha comunicado su marcha del FS VivoCuenca y retornará en los próximos días a las filas del San José Obrero, de fútbol 11, en la Preferente Autonómica.
La falta de sensaciones y de adaptación al terreno ha motivado que el futbolista talaverano haya hecho las maletas para regresar a su exequipo, al que vuelve tras su salida el pasado verano, cuando decidió embarcarse en el proyecto del VivoCuenca en su llegada a la categoría de bronce del fútbol sala. En esta etapa, Rufo ha anotado tres goles en 14 partidos disputados.
Ahora, Rufo retorna a la disciplina rojilla, que tampoco atraviesa su mejor momento. El equipo dirigido por Adrián Algarra se encuentra en puestos de descenso por coeficiente, 15º en el Grupo 2 con 20 puntos, tres por encima del descenso directo, tras sumar solo un punto de los últimos 21 disputados.


































































