Era un duelo clave y el último del conjunto conquense en casa en este 2025 —cerrará la primera vuelta a domicilio la próxima semana en Alicante—, pero el FS VivoCuenca no pudo hacer valer el factor cancha para imponerse a un Rivas muy serio, ordenado y eficaz, que aprovechó los errores locales para llevarse el triunfo de El Sargal en acciones decisivas.
Arrancó bien el equipo de Manolo Moya ante un rival que no fue a presionar, sino que aguardó en su campo en busca del robo y el contraataque. Pudieron adelantarse los visitantes con un remate al segundo palo que solo el pie salvador de Mario Gómez evitó, mientras que el VivoCuenca probó fortuna en varias ocasiones, con Raúl como el más activo de los azulones.
Sin embargo, en una acción similar, el Rivas abrió el marcador sin demasiadas complicaciones. Rotura de líneas por banda derecha y, cuando el cierre salió a tapar, el atacante puso un pase al segundo palo para que Javier Marín fusilara a meta y firmara el 0-1.
El Vivo respondió pronto, con una gran acción individual de Adrián, que tras regatear a su par soltó un disparo al palo corto que sorprendió al meta rival, logrando el empate a menos de cinco minutos para el descanso.
Pese al subidón moral, la fortuna volvió a ser esquiva para el VivoCuenca. En la acción siguiente, un disparo desde banda de César Casado se estrelló en la espalda de Peñu, desviando la trayectoria del balón y terminando en el interior de la portería. Apenas un minuto después, una contra provocó una salida en falso de Mario, que no logró despejar el balón y, tras un pequeño barullo, el atacante del Rivas asistió al borde del área para que Andrés Álvarez anotara el 1-3. Un castigo excesivo para los conquenses, que apenas concedieron más en el resto de la primera parte.
El guion cambió tras el descanso. Los azulones se pusieron el mono de trabajo y, jugada a jugada, intentaron abrir hueco en la férrea defensa del Rivas, que siguió replegado en media pista. En una de esas acciones, Raúl protagonizó una espectacular carrera y cedió al segundo palo para que Álvaro empujara el balón al fondo de la red, recortando distancias.
El VivoCuenca siguió insistiendo, asumiendo riesgos y buscando el empate sin descanso. A menos de seis minutos para el final, un nuevo desborde de Raúl por banda terminó en un disparo cruzado que Rufo, llegando a boca de gol, envió a la red para poner el 3-3, haciendo justicia al esfuerzo colectivo.
Pero el Rivas no se descompuso. El equipo de Rubén Barrios mantuvo el plan y, en el minuto 38, un robo en la medular originó una contra en solitario de Miguel López, que superó a Mario en el mano a mano con un sutil toque cruzado al palo largo para firmar el 3-4, un auténtico jarro de agua fría.
El VivoCuenca lo intentó a la desesperada con portero-jugador, pero lejos de ser la solución, fue la puntilla definitiva. Coronado atrapó un disparo y, desde su propia área, anotó el 3-5 definitivo.
Golpe duro para un VivoCuenca que cae a puestos de descenso tras esta derrota, empatado a puntos con el Unión Tres Cantos (14), que marca la permanencia. Los conquenses deberán buscar la épica en el complicado desplazamiento ante el Sporting La Nucía, partido con el que cerrarán el año y la primera vuelta.


































































