El Fútbol Sala VivoCuenca suma y sigue. Los conquenses cerraron una excelente actuación ante un recién ascendido «con trampa», ya que el filial del Aceites Moral Oro había conseguido derrotar en su feudo a equipos como Balazote o Sierra San Vicente. Un partido en el que consiguieron llevarse el triunfo gracias a una segunda parte redonda, con un gran esfuerzo de toda la plantilla de Manolo Moya. La nota negativa fue la lesión de Ivi Algara.
El choque comenzó a un alto ritmo de juego. Bien estirados por toda la pista, Valen (que volvía a la convocatoria tras su lesión), Ivi, Peñu y Valero consiguieron contener a un Moral ‘B’ que dispuso del primer tiro a puerta. Un robo en media pista acabó con el mano a mano de Joselillo ante Mario Gómez que resolvió el cordobés a saque de esquina.
El equipo local se caracterizaba también por salir de vez en cuando con portero-jugador, y en una de esas ocasiones, el buen repliegue y la rapidez en el robo de Cerzi montó la contra a puerta vacía con el rival en repliegue defensivo. Sergio cedió la pelota a Budia y este al segundo palo para Dani Martínez que mandó el esférico al fondo de la red para dar la ventaja a su equipo (0-1).
Contestó con varios tiros lejanos el Moral, pero vio premio en una acción de error infantil de los conquenses. Mario se equivocó en el saque y le entregó el balón a Orlando, que con un fuerte disparo lejano logró batir al portero del VivoCuenca para volver a poner el empate. Pudo llegar el segundo del Vivo en otra acción similar a la del primer gol. Cerzi volvió a robarle la cartera a Iker Hernán, portero del Moral, y lanzó una bonita vaselina desde medio campo que solo el travesaño impidió que fuera una nueva alegría azulona. A esto hubo que añadir la lesión de Ivi, que una acción con Valen en la que buscaba el remate dentro de área, recibió un impacto rival en el tobillo que le impidió seguir jugando. Con este 1-1 y las espadas en todo lo alto se llegó al descanso.
Tras el parón intermedio, ambos equipos siguieron gozando de oportunidades para intentar ponerse por delante. La tuvo el Moral a la salida de un saque de esquina con un zapatazo lejano que respondió con una gran estirada Gómez a córner. Contestó aún mejor el Vivo cuando en un robo alto de Valen, José Saiz hizo que de lo que parecía un pase a su compañero terminase en un golazo de vaselina para hacer el 1-2 cuando solo se había disputado tres minutos del segundo acto.
A partir de ahí, el VivoCuenca se encaramó a su campo para repeler cada llegada de un Moral que lo intentó tanto por la estrategia como con el disparo lejano. Ante la desesperación local, los azulones estuvieron varias veces al borde del tercero, pero el palo (con un disparo de Cerzi que fue todo un quebradero de cabeza para la defensa rival), la defensa (con otro intento de Josito) o la mala puntería por escasos centímetros (con un zurdazo de Dani en el que ya se cantaba el gol) lo evitó.
El choque avanzó así hasta los últimos minutos cuando Antonio Robles, técnico del Moral B, puso en juego el portero jugador. Estuvo más rápido que nadie Valen, que en uno de los movimientos rivales, cazó un pase y montó la contra, cediendo la oportunidad a Budia en el segundo palo para lograr el 1-3.
Acto seguido, un disparo a las manos de Mario Gómez hizo que el meta viera a Jaime en carrera, lanzándole el esférico para que surcara por el aire toda la pista hasta la cabeza del pichichi conquense, que se reencontró con la alegría del gol al hacer el 1-4. La victoria del Vivo terminaría de redondearse cuando en un nuevo balón detenido por Mario, el meta del conjunto conquense probara suerte con el disparo desde su área, logrando el definitivo 1-5.
Tres puntos muy trabajados por el equipo azulón que selló una segunda parte muy seria que le da el liderato momentáneo a la espera de lo que pueda ocurrir en el Infantes-Talavera, donde los visitantes defienden el liderato.


































































