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El VivoCuenca salva un punto tirando de casta en un partido que pudo ganar, pero también perder (3-3)

Foto: Buben Castellanos

Como viene siendo habitual, los enfrentamientos del FS VivoCuenca en El Sargal son sinónimo de emociones fuertes. En esta ocasión, el equipo azulón recibía al filial del Moral FS B, uno de sus más inmediatos perseguidores, con la oportunidad de agrandar distancia frente a rivales directos que también habían pinchado el fin de semana, además de no perder comba con el intratable Talavera, líder de la categoría.

El encuentro comenzó con ciertos compases de conocimiento entre ambos equipos: un Moral bien plantado tácticamente en su campo y un VivoCuenca espoleado por el ambiente de su afición en El Sargal. No tardaron en llegar los primeros acercamientos, repitiéndose una dinámica que caracterizaría la primera parte: el club conquense manejaba los tiempos, gran parte de la posesión y la mayoría de llegadas a campo rival, pero pecaba de falta de puntería y de toma de decisiones acertadas en la acción final. Esto hizo que el rival moraleño no parase de defender, comenzando a emerger la figura de Iker bajo palos. Sin embargo, esto pudo costarle caro al equipo de Manolo Moya.

En un balón rebotado, el equipo visitante montó la contra con dos jugadores contra Mario Gómez. La acción, que parecía un gol cantado, se resolvió con un mano a mano en el que el cordobés consiguió despejar el remate final a córner. Esto intensificó el juego de un VivoCuenca que no paró de intentarlo hasta el último resquicio, pero parecía que iba a ser un día difícil para hacer gol.

Cuando todo parecía indicar que el marcador no se movería al descanso, a falta de cuatro segundos, los moraleños dispusieron de un saque de banda. Ante la indecisión de Camilo por buscar el pase, el jugador intentó el disparo a puerta, sorprendiendo al meta del VivoCuenca, que encajó el gol en propia puerta (0-1).

La segunda parte trajo más de lo mismo: un VivoCuenca obcecado en superar a un Iker que las sacó de todos los colores y, cada vez, arriesgando más. El Moral B no dejó pasar la oportunidad y, en un contraataque, consiguió volver a hacer gol con un pase al segundo palo que remató libre de marca Pablo González. Minutos después, y en una nueva concesión defensiva, los moraleños lograron el 0-3 en una acción a la contra en superioridad que finalizó Felipe Segovia.

Faltaban 12 minutos para el final del partido y, por más que el VivoCuenca disparaba a puerta y se acercaba al área rival, no conseguía el premio, estando muy negado de cara al gol. El tiempo muerto solicitado por Manolo Moya intentó refrescar las ideas y, tras incesantes llegadas, un balón filtrado desde la banda terminó en Josito, que, con un tremendo zapatazo a la escuadra, quitó las telarañas del marco visitante para recortar distancias.

“¡Sí se puede, sí se puede!” comenzó a cantar un El Sargal embravecido. No obstante, el partido siguió por los mismos derroteros de asedio azulón sin éxito, acumulando además cinco faltas, con el peligro que ello conllevaba al asumir más riesgos en ataque. En la recta final, Moya introdujo el portero-jugador y le salió bien, pues logró hacer un gol que resumió perfectamente la insistencia del equipo conquense: un pase a la esquina que Valen asistió al centro para el remate durísimo de Budia, que la defensa repelió en boca de gol. El ataque del VivoCuenca volvió a rematar el balón, pero Iker salvó en la línea, dejando el esférico suspendido en el aire para que Sergio metiera la cabeza, casi introduciéndose él mismo dentro de la portería, para lograr el 2-3.

Faltaban tres minutos y, a poco de reanudarse el juego, un inspirado Moha se hizo con el esférico a nueve metros, se abrió a su derecha y soltó un tremendo disparo cruzado que, tras estrellarse con violencia en el poste, terminó en el fondo de la red. De esta forma, el VivoCuenca consumaba una más que merecida remontada.

El partido volvía a su punto inicial con menos de 180 segundos por jugar. Los dos equipos estaban agotados —más el Moral por la tremenda exigencia del conjunto conquense—, pero lejos de conformarse, el VivoCuenca se lanzó a por la victoria. De nuevo, fue determinante el portero del filial moraleño para evitar la guinda a la gesta conquense, sacando un fuerte disparo de Josito.

A falta de menos de diez segundos, un disparo exterior fue rechazado por la defensa moraleña, que montó la contra casi sin oposición. Dos jugadores del Moral cruzaron medio campo en dirección a la portería de Mario, que, tras aguantar la posición, se lanzó a por el segundo jugador una vez recibió el pase de su compañero. El pie del meta del VivoCuenca cortó el nuevo intento de pase y montó una última ofensiva. A falta de cuatro segundos, el VivoCuenca no pudo rematar a puerta.

De esta intensa y emocionante manera terminó un encuentro en el que los azulones salvaron un punto que sabe a poco. Así, dejan escapar al líder a una diferencia de ocho puntos (55 del Talavera por los 47 de los conquenses), al tiempo que ven recortada su ventaja con el Sierra San Vicente FS, que se queda a diez puntos y será precisamente su próximo rival en la siguiente jornada.

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