El Fútbol Sala VivoCuenca y Mario Gómez separan sus caminos. El guardameta cordobés, afincado en Cuenca desde hace más de una década, no continuará formando parte del proyecto azulón, poniendo fin a una etapa en la que se ha convertido en una de las figuras más importantes de la historia reciente del club.
Tras más de 160 partidos oficiales defendiendo la portería del VivoCuenca desde la fundación de la entidad, Gómez deja atrás una trayectoria que le llevó a convertirse en uno de los grandes referentes del vestuario y de la afición. Su historia con el club comenzó prácticamente desde el nacimiento del proyecto. Desde entonces fue una de las piezas más reconociblesen el crecimiento del VivoCuenca, viviendo el ascenso desde Primera Autonómica a Tercera División, el histórico salto a Segunda División B y la primera experiencia del conjunto conquense en la tercera categoría nacional del fútbol sala español.
Natural de Moriles (Córdoba), Mario Gómez inició su trayectoria en el Bar Pirulo FS, antes de competir en Segunda B con el CD Caldererías Manzano Bujalance. También defendió la portería del CD Maxorata en la categoría de bronce y llegó a participar en los Juegos Universitarios con la Universidad de Córdoba. Antes de centrarse plenamente en el fútbol sala en Cuenca, también estuvo vinculado al Rugby A Palos y a la Balona Conquense.
Con su marcha se cierra una etapa que deja un legado difícil de igualar. Más de 160 partidos, innumerables intervenciones decisivas y un compromiso absoluto con el escudo convierten a Mario Gómez en una de las figuras más emblemáticas que ha vestido la camiseta del VivoCuenca.
































































