El VivoCuenca sumó su segundo triunfo de la temporada en sintonía a la dinámica que viene mostrando el conjunto de Manolo Moya en sus últimos partidos. Resultados con pocos goles (para el bagaje habitual del equipo conquense) y partidos siempre con ese toque cercano al infarto para el espectador, donde la emoción se mantiene hasta el último suspiro y, una jornada más, cayó a favor de los azulones que lo celebraron de lo lindo.
Un duelo ante un más que conocido Sacedón. El rival alcarreño fue capaz de ganar al Vivo la pasada temporada en ambos encuentros. Signo de ello es siempre la reñida competitividad de ambos equipos, algo que quedó patente sobre las tablas del San Fernando. El polideportivo presentó una nada despreciable entrada de más de 150 aficionados que fueron esenciales en los últimos instantes metiendo presión al rival que se fue de vacío ante la puntilla final del Vivocuenca.
Una vez comenzó a rodar el balón, los azulones dieron cuenta de que iban a por el partido. No le había dado tiempo a algún espectador a tomar asiento en la grada cuando Valen e Ivi habían probado ya los reflejos del meta visitante Edu Fuertes. El ’10’ azulón fue protagonista poco después cuando, en una jugada donde se asoció con Moha, abrió la lata para los locales con el 1-0.
Sacedón no tardó en contestar con contundencia y varios disparos entre los tres palos, pero fue clave tanto la fortaleza defensiva del cuadro de Moya como las acciones bajo palos de Mario Gómez, salvador en este primer tiempo con varias intervenciones de mérito.
Así de entretenido se mantuvo el choque hasta el minuto 10, cuando el colegiado Raúl Carretero mostró la roja directa a Ivi por una entrada por detrás cuando el jugador del Sacedón encaraba portería rival tras un robo. Pese a la inferioridad numérica, el Vivo aguantó las continuas embestidas y no solo eso, sino que recuperado el quinto jugador, Valen arrancó con una recuperación desde medio campo, escorándose a su derecha y soltando en nueve metros un disparo raso perfecto al palo que sorprendió al meta de Sacedón para hacer el 2-0.
El encuentro siguió con un alto ritmo competitivo, pero constantemente cortado por las faltas y el baile de tarjetas del colegiado que mandó al técnico Manolo Moya expulsándolo por doble amarilla. Además, ambos equipos alcanzaron las cinco faltas, disponiendo solo el Vivo de un lanzamiento de doble penalti que ejecutó Budia, pero que desbarató Edu con una gran parada. De esta forma se llegó al descanso.
SEGUNDA PARTE
Nada más arrancar el segundo tiempo, el Sacedón continuó cada vez más acercándose a la portería de Mario. Con un VivoCuenca cada vez más cansado, las faltas continuaron llegando ante la disparidad de criterio y en una acción que no parecía para tanto, Valen vio la segunda amarilla, volviéndose a quedar en inferioridad los conquenses en el partido.
A diferencia de la anterior ocasión, Sacedón sí aprovechó esta vez la superioridad numérica y recortó distancias por medio de Israel Martínez con un remate ajustado desde el segundo palo. Con 2-1, el VivoCuenca se defendía como podía sin demasiada referencia ofensiva por la ausencia de sus dos máximos goleadores por expulsión.
Así fueron pasando los minutos hasta que en la recta final el Sacedón introdujo el portero jugador. Tras varias jugadas, los alcarreños lograron empatar la contienda a falta de 2 minutos con un remate pegado al segundo palo de Gabriel Fuente. Lejos de conformarse, el equipo de Carlos Cortijo continuó con esta estrategia en busca de la victoria ante el notable cansancio de los azulones, que intentaban mediante balones largos inquietar al meta Daniel Corral.
Pero el VivoCuenca siempre tiene algo que decir. Lo ha demostrado en infinidad de ocasiones y en esta ocasión apareció Budia para echar abajo el graderío del San Fernando. En una presión alta, el ’16’ del cuadro conquense le limpió el balón a su par, regateó hacia la mitad de la pista dejándose la pelota para su pierna izquierda y, sin pensárselo demasiado, soltó un zapatazo que acabó en el fondo de la red. Un estallido que ponía el 3-2 a falta de 50 segundos para el bocinazo final.
El Sacedón buscó coordinar alguna jugada con portero jugador en el tiempo restante, pero la presión del público local mermó las intenciones de los alcarreños que no dieron pie con bola. El tiempo se agotó hasta el pitido final y el VivoCuenca sumó tres puntos en forma de triunfo cargado de épica.
Con esta victoria, los conquenses se suman al grupo de cuatro equipos que han ganado los dos primeros partidos de liga compuesto por Talavera FS, Sierra San Vicente y el filial del Aceites Moral Oro FS. La próxima jornada, el VivoCuenca jugará a domicilio contra el EFS Socuéllamos, un partido para el que Manolo Moya perderá a Ivi Algara por sanción de roja directa a expensas que el castigo sólo sea de un partido en la grada.


































































