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Rafa Reyes: “El espíritu de superación es en lo que más se parecen el deporte y la vida”

Rafa Reyes. Imagen de Mario Gómez

Como un niño con zapatos nuevos. Rafa Reyes ha experimentado en multitud de ocasiones esa primera vez con diversos deportes: alrededor de una decena de disciplinas ha practicado el presidente de la Asociación de Clubes Deportivos de Cuenca (ACDC) a lo largo de su vida. Su primera toma de contacto con este mundo la hizo raqueta en mano. La última, agarrando el balón de rugby enfundado en la camiseta del A Palos.

La vena deportista le viene de cuna y de sangre, pues sus padres eran socios del Club de Tenis de Cuenca y consiguieron que Rafa disfrutara en este lugar desde los cuatro hasta los doce años. En su segunda casa no solo jugaba al tenis, sino que practicaba un sinfín de deportes más entre los que destaca la natación, pues fue aquí donde empezó a perfeccionar su técnica para competir en los campeonatos de San Julián. “El club de tenis era como un pueblo para mí”, un lugar idóneo para forjar su curiosidad por conocer y practicar nuevos deportes. “Recuerdo incluso que nos llevaron a competir carreras de atletismo a Segóbriga. Nos formaban de manera multidisciplinar”. Tan buenos recuerdos le trae su paso por aquí que, tras la pandemia, ha vuelto a federarse como jugador de tenis.

Pese a la vasta experiencia que aglutina, Rafa siempre ha mimado la raqueta y los deportes de agua. Durante su estancia en Italia de erasmus practicó remo y años antes recibió la llamada de los fundadores del primer equipo de waterpolo de Cuenca, entre los que se encontraban Iñaki Ocaña o Ángel Bejarano (Bencha). Rememora con nostalgia la dificultad que entraña abrir camino. Así lo reseña cuando cuenta que los propios jugadores construyeron las porterías con tuberías de PVC. Reconoce que el ayuntamiento les prestaba varias calles para entrenar y les dejaba la piscina entera durante un día, cuando aprovechaban para entrenar técnica con un jugador del Canoe de Madrid, equipo puntero en el panorama nacional.

En Barcelona volvió a tocar el agua al realizar la pretemporada con el club waterpolo Pobleneu, pero finalmente no continuó con ellos. Aunque no se mantuvo alejado del deporte durante su estancia en la ciudad condal: “Estuve en un equipo que compaginaba fútbol sala y fútbol 7 y también me federé para practicar Kick Boxing, de hecho, estuve compitiendo durante dos años”.

Del norte se marchó al sur de España y se unió al Jeréz máster de Natación, llegando a competir en el Campeonato de España Máster de Gijón y en el Campeonato de Europa Máster en Londres, nadando en la misma piscina en la que se celebraron los Juegos Olímpicos de 2012. Esta hazaña ha sido la gesta que más le ha acercado al deporte como profesional. Allí coincidió con el entonces presidente del club de natación, David Ocaña, con el que compartía ciudad y pasión por el agua: “Lo viví con mucha emoción porque tienes eso nervios de la competición”.

Prueba de su debilidad por el nado es su participación en el triatlón Hoces de Cuenca con tan solo 16 años. Sin experiencia, pero con una garra deportiva indiscutible, se lanzó a la prueba: “La preparación es sobre todo mental porque parece que no acaba”.

Si retomamos sus primeros pasos, otras disciplinas acunaron a Rafa en su devenir deportivo, por ello, reconoce que su infancia deportiva “fue muy bonita y de ahí viene mi obsesión por el deporte, porque hacía mucho y muy variado”. Pisó la pista cubierta para jugar al baloncesto como base del equipo del colegio Sagrada Familia, llegando a clasificarse para una fase final regional como campeones de Cuenca.

Aunque sin duda es el fútbol el deporte que ha practicado con mayor ahínco: “Siempre he estado ligado al fútbol, jugaba de mediapunta y de interior. Destacaba por mi sangre fría. No era impulsivo, sino que paraba y miraba”.

Pasó por las filas del Acción Católica y el Conquense B durante su juventud y justo antes de la pandemia se engalanó la camiseta rojilla para jugar en el equipo de adheridos del San José Obrero, competición que ya conocía tras haber ganado la copa de adheridos y conseguido un segundo puesto en liga con el Liceo. Previamente al San José jugó en el Coto, donde coincidió con rostros del deporte conquense más que conocidos, como es el caso de Diego Garde o Lidio Jiménez, actual entrenador del Rebi Balonmano Cuenca.

Rafa Reyes con Lidio Jiménez

Con el balón entre los pies, Rafa rememora esa anécdota que consigue pintar de rubor sus mejillas: la llamada del Real Madrid cuando tenía 16 años. Con modestia, titubea al reconocer que incluso sintió vergüenza y no se lo contó a nadie. “Me llamaron para hacer las pruebas y no me lo esperaba, me sorprendió porque no me estaba dedicando a ello de manera profesional”. De aquello recuerda su entrada en la ciudad deportiva, observar cómo los jugadores del primer equipo paseaban por su oficina de trabajo y el particularismo imperante en las pruebas: “Me llamó la atención que, en las pruebas, para ser un deporte en equipo, había mucho juego individual”. Su andadura por Madrid no acabó aquí, pues en su etapa de estudiante jugó en el equipo de su residencia.

Pero Rafa Reyes continuó explorando otros caminos y, sin pudor, se enfundó la careta para adentrarse en el mundo de la esgrima, llegando a asistir a un campeonato regional en La Roda. Y en su afán por continuar formándose y disfrutando del deporte, la pandemia alimentó su vorágine competitiva y tras el confinamiento se unió al Rugby A Palos. Acaba de terminar su segunda temporada con el conjunto verde.

Y es que Rafa considera que la competición es parte del ADN del deporte, la manera de mejorar cada día: “Así evitas caer en la rutina. El espíritu de superación, de caerte y levantarte, es en lo que más se parecen el deporte y la vida. Una decepción puede convertirse en una futura victoria y un error en un futuro acierto”. Sin embargo, no olvida otros valores propios del deporte en equipo, como la inclusión y el apoyo en tus compañeros, lo que confieren al deporte un alma sin parangón: “Es más que una actividad extra. Forma a las personas desde los valores”.

EL DEPORTE SOBRE EL PAPEL

Dentro y fuera del campo, el vínculo de Rafa con el deporte es indiscutible. Forjado a base de experiencia y dedicación, preside la ACDC desde su creación. Esta asociación le permite proyectar un nuevo modelo de ciudad con el deporte como eje vertebrador. Para ello, necesita la ayuda y el apoyo de todos los clubs que forman parte de esta iniciativa que comenzó su andadura en 2019: “Me he encontrado a una cantidad de gente profesional que lo hace todo de forma amateur y que tiene un valor incalculable”.

Esto ha hecho que los objetivos de la asociación vayan encaminados a profesionalizar los clubes para que existan puestos de trabajo remunerados y que la gente joven sepa que se puede crecer a través del deporte: “Intentamos que exista comunicación con las autoridades, pero también entre los miembros de la asociación, creando sinergias entre ellos”. Así, ha liderado propuestas como la creación de una escuela multidisciplinar, el plan integral de las hoces y el plan alternativo X Cuenca, con un modelo de ciudad vinculado al deporte para 2040.

Libreta en mano, ha coordinado la escuela del San José Obrero y ha formado parte de clubs como el Estilo Alpino. Incluso ha participado en otros eventos de envergadura, como el Festival  Otoño Cuenca o comospeaker en diversas competiciones.

EL DEPORTE EN LAS ONDAS

 En su afán por promocionar el deporte, Rafa coge el micrófono de Onda Cero cada lunes y viernes en su sección deportiva. En Radio Kolor, además, en un formato más distendido, cuenta con su propio programa, “El Kiosko”; junto con personalidades de la provincia también vinculadas con el deporte.

Aprender el deporte con dedicación, transmitirlo con una amplia sonrisa y gestionarlo con coherencia. Rafa Reyes disfruta de este modo y medio de vida en la cancha, en la piscina, en la pista, en el césped, en los despachos e incluso en la radio. Pocos retos deportivos nuevos le quedan ya por abordar, aunque seguro que continúa añadiendo hazañas a su historia deportiva, esa que recuerda con nostalgia y a la que no para de añadir nuevos capítulos.

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