Juegos de toda la vida, con sus raíces propias y reglas de cada escenario de la provincia, reunidos en un carrusel de sedes desde el próximo 6 de julio en Huete hasta el 3 de agosto en Cuenca, con su jornada de clausura, pasando por Las Pedroñeras, Horcajo de Santiago y Motilla del Palancar.
Estos son los ingredientes con los que cuenta la trigesimoctava edición del Circuito de Juegos y Deportes Tradicionales. Siete modalidades de juegos tradicionales (Tángano, Billa, Boleo, Barra, Petanca, Bolos Serranos y Reja), «cada uno con sus peculiaridades y algunos con un gran arraigo en nuestra tierra, como los Bolos Serranos, que ya tienen también su competición propia entre los pueblos, pero que también queremos seguir difundiendo por los pueblos nuestros juegos y deportes tradicionales», ha remarcado el diputado de Deportes, Abel Fresneda, quien ha recordado el gran impulso de la primera edición de la Copa Boleo, que finalizará este fin de semana en Barchín del Hoyo.
Fresneda ha señalado que prácticas como el Tángano o la Billa «se juegan prácticamente en toda la provincia» y que son juegos «súper divertidos», de ahí que la presentación de este circuito se haya celebrado en el Parque San Julián de la capital, «para que viandantes y jóvenes se animen a conocerlos y a seguir practicándolos».
En cuanto a los datos de participación, hay una media de 90-100 asistentes por jornada, contando con unas 450 personas en total en la edición anterior. «Hemos tenido jugadores de todas las edades, desde los más pequeños, que pueden jugar con un permiso especial, a mujeres, quienes tendrán en la modalidad de barra una categoría propia ante la alta participación.»
Asimismo, el diputado de Deportes está abierto a que, ante la demanda y participación de alguno de estos juegos populares, pueda crearse una competición propia, como ha ocurrido con el boleo. «Es potenciar lo nuestro, estamos abiertos a cualquier propuesta y a seguir creciendo, a pesar de que eso les complique la vida a los técnicos de servicios», comentaba entre risas Fresneda. Y es que esa es una de las premisas con las que este circuito quiere impulsar los juegos tradicionales para evitar que caigan en el olvido.
Una buena prueba de ello fue la celebración de un congreso nacional de barra y reja en la jornada final de la pasada edición: «Fue un encuentro maravilloso porque vinieron jugadores de Aragón, Valencia y otras comunidades autónomas. Fue el embrión para conectar unos lazos entre nuestros jugadores y que les animó a tirar para adelante con el nuevo circuito de boleo, que ya va a coger entidad de circuito deportivo», añadía.




































































