Cuenca volverá a acoger la Copa de España de Escalada este fin de semana por segundo año consecutivo. Un evento que reunirá a los mejores escaladores del panorama nacional para batirse en busca de la gloria del campeón, en lo que es toda una referencia al entorno en el que compiten.
Si bien la competición tendrá de nuevo el espacio del Bosque de Acero como sede, el paraje natural conquense es toda una referencia a nivel internacional para lo que algunos llaman deporte, pero otros consideran como todo una filosofía o estilo de vida.
Las hoces que rodean la capital cuentan con interminables guías para la práctica de esta disciplina, a las que se suman varios espacios «indoor» en la capital para su práctica. Uno de ellos es el Espacio Pachamama, gestionado por Álvaro Alfaro que no es ajeno al evento nacional que se vivirá este fin de semana.
Alfaro señala que el hecho de que Cuenca sea sede de la Copa de España de Escalada no significa un «punto de inflexión», sino más bien otro escalón más en el ‘boom’ reciente por este deporte. «No hemos notado un repunte de escaladores desde el año pasado, sino más bien desde después de la COVID. Pasada la cuarentena, ha crecido el volumen de gente que viene a escalar y, sobre todo, su perfil».
Y es que el gestor de este Espacio Pachamama reconoce que el estereotipo tradicional de escalador que utiliza el rocódromo ‘indoor’ va dejando paso a un abanico más amplio: «Ahora vienen más familias, muchos niños, digamos que la escalad se está ‘comercializando’, porque hay mucha gente que quiere escalar en rocódromo, pero muy poca de esta gente sale luego a escalar en roca», explica Alfaro quien defiende también el creciente interés por la escalada a raíz de la apertura cada vez más rocódromos y la influencia que ha ganado la escalada como disciplina olímpica.
CAMBIO DE MENTALIDAD
Para este amante de la escalada, el objetivo de que Cuenca acoja eventos como esta Copa de España debe tener más matices: «Cuenca es una referencia en la escalada y este tipo de competiciones deben ayudar a que la sociedad sea consciente de ello. Somos una zona de referencia nacional de escalada en roca como pueden ser El Chorro en Málaga o Montserrat en Barcelona, con la distinción única de que somos la única capital de provincia que cuenta con su espacio de escalada natural muy cerca de la ciudad».
Por ello, Alfaro considera que teniendo la ciudad «como paso obligado para cualquier escalador que viene desde fuera», es necesario contar con un tejido empresarial que cambie la visión que se tiene de visitantes. «Siempre teníamos la idea de que los escaladores vienen aquí a manchar, a dejar basura, a entrar en tierras, etc. y una competición como esta debe servir para cambiar la visión que estas administraciones, negocios o la sociedad misma tienen de los escaladores, hay que romper un poco ese viejo estereotipo».
Una profunda reflexión sobre la imagen y el papel importante que juega la figura de la escalada en nuestra ciudad, que una vez más, para regocijo de amantes de este deporte y también muchos curiosos, volverá a contar con un torneo de referencia nacional.



































































