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Justo Fernández ‘Tito’, la historia del squash de Cuenca

Tito a la izquierda de la imagen.

Justo Fernández es conquense, tiene 54 años y es más conocido como Tito. Su apodo le viene de su padre, que fue futbolista de la Unión Balompédica Conquense y bastante bueno, aunque tuvo que dejarlo porque no podía vivir del fútbol y debía dedicarse a su trabajo. Su padre se llamaba Justo como él y entonces lo empezaron a llamar Justito (Justo junior) y se quedó en Tito, que es el nombre por el que es conocido. Su afición al deporte le viene también de su padre y se mantiene en su hijo Javi, otro apasionado del deporte, actual delantero del San José Obrero y bastante mejor futbolista que él mismo, según afirma este, orgulloso.

Justo de joven

Estudió la EGB en el colegio de los Salesianos en el que se trabajaba mucho el deporte. No entendían la educación sin actividad física. Se organizaban en el centro muchas competiciones de todos los deportes: fútbol, baloncesto, balonmano, voleibol… y él jugó a todo, como casi todos sus compañeros. Por eso guarda un gran recuerdo de sus años en los Salesianos, donde don Valerio, un cura salesiano, era de los principales dinamizadores deportivos del colegio; también Ramón Gómez Couso y Enrique Buendía, que eran maestros allí. Y de hecho es que todos los docentes se involucraban con el deporte.

El instituto fue un cambio radical porque allí la Educación Física no tenía nada que ver, no había esa implicación deportiva.

En aquella época no existían las Escuelas Municipales y era complicado competir, pero en los Salesianos sí participaban en ligas locales de fútbol sala, con el equipo llamado Don Bosco en el que jugó hasta la categoría infantil.

Tito como futbolista

Cuando dejó el colegio siguió jugando al fútbol sala en cadetes en el Verlizsa y cuando pasó a la categoría juvenil ya empezó a jugar al fútbol, primero en un equipo llamado Vinos Zagarrón (patrocinado por una empresa de Mota del Cuervo), luego en la Unión Balompédica Conquense y otras dos temporadas en el Conquense-Ahumada, ya en la liga autonómica juvenil. Entrenaba entonces Joaquín Caparrós al San José Obrero y a veces subían a entrenar con él.

 Después de su etapa juvenil jugó al fútbol 5, una modalidad parecida al fútbol sala pero no exactamente igual. Y lo hizo con un equipo patrocinado por el Círculo de la Constancia y en una liga importante, con equipos también de Madrid. Eran entrenados por Mateo y recuerda que se lo tomaron muy en serio.

Después empezó ya sus estudios en la universidad y solo jugaba a nivel amateur, aunque Mateo pasó a ser entonces entrenador del San José Obrero y se acordó de él y lo llamó, con lo cual jugó unas temporadas en el equipo de las Quinientas. Siempre le dijeron que tenía mucha calidad y él reconoce que jugaba muy bien al fútbol y tenía mucha calidad pero no era suficientemente buen futbolista, que él cree que  no es lo mismo. Aun así es el deporte que más le ha gustado y que le gusta. En aquel equipo del San José jugó con Carboneras, Jaime, Joaquín López, Quique Olivares…

Su último contacto con el fútbol fue en la liga de adheridos, primero en un equipo universitario que organizaba su gran amigo Tomás Mercadillo; luego en el Bar Cristal, y en el Barclays en el que jugaban amigos suyos que iban dejando el fútbol en serio y se aglutinaron en aquel equipo, con lo cual se aunaba ahí deporte y amistad. Recuerda que se juntó con Ramón el Chopo, Maikel, Jesús el Rubio, Chori, Agustín Chacón, su hermano Fernando, y tantos más que podría nombrar… amigos de siempre. Jugaban y tras los partidos venía el tercer tiempo, esos ratos de compartir después de los encuentros que para ellos eran los más importantes. Es la época que recuerda con más cariño pero al final tuvo que dejar el fútbol debido a las lesiones y al desgaste físico que le iba provocando. Eso fue ya casi con 40 años.

SU CONEXIÓN CON EL SQUASH

El squash era en Cuenca un deporte totalmente desconocido en aquella época a pesar de que en los años 80 y 90 en España sí era un deporte de éxito. Pero aquí no había pistas. Las dos primeras que se hicieron fueron en el polideportivo El Sargal en los bajos de la ampliación del mismo. El impulsor de este deporte fue Miguel de la Fuente que era técnico deportivo del Instituto Municipal de Deportes (IMD), también Juan Pedro Martínez, Domingo Colmenar y Paco Checa, maestros de Educación Física. Esto fue a principios de los años 90.

Las raquetas eran diferentes a las de ahora, mucho más pequeñas. Tito empieza a jugar gracias a su amigo Ángel Hernández, padre de Luis Hernández que es jugador de pádel muy destacado en la actualidad. Él lo animó a empezar a jugar y pronto este deporte le enganchó.

Se empiezan a mover entonces campeonatos pero solamente locales, con gente de Cuenca. En ellos juegan por ejemplo Santiago Yubero, Fran Pulido, que fue alcalde de Cuenca y durante su mandato se amplió la instalación de squash y en el polideportivo San Fernando se quedaron unas magníficas instalaciones ya que en aquel pabellón se hicieron más pistas y es cuando se empieza a mover más el squash pero sin salir de nuestra ciudad. No eran conscientes del desarrollo que tenía este deporte fuera de Cuenca.

Pero entonces Tito sale a competir en deporte universitario quedando tres veces campeón provincial y también tres veces campeón regional y participando en las fases finales nacionales en Madrid, Barcelona y Bilbao con su compañero, conquense también, Guillermo Martínez el “Moro”.

Una vez viajan a Albacete donde el club Palas tenía mucha tradición de squash y estaba metido en el circuito nacional y en la feria montaban un campeonato nacional. Allí logra su primer título de campeón regional en squash. Luego el club de Albacete devolvió la visita a Cuenca pero siguieron jugando a nivel local solamente. Por el club conquense pasaron diferentes juntas directivas que no dejaba de ser una persona cercana a todos y que tuviese tiempo para dedicarle a las labores administrativas y de organización. Pasaron Óscar Montoya, Juan José Ramón Vindel, Domingo Colmenar, Paco Checa… y aparece Víctor Ortega, que trabajaba en deportes del ayuntamiento y como estaba destinado en el polideportivo San Fernando, con la ayuda de Raúl Asensio logra dinamizar mucho el squash consiguiendo montar una liga con 100 participantes más otros 50 que también jugaban sin estar en esta liga. Esto era una auténtica locura en Cuenca y se vivió un auténtico boom de este deporte. Había ya pistas de squash en los polideportivos de El Sargal y San Fernando y también en el Club Serranía, en el gimnasio Vitae y en el Club Cuenca de Tenis. Esto hizo que se jugara mucho en Cuenca en aquellos tiempos.

El squash se va centrando sobre todo en el pabellón de San Fernando que tiene ya cinco pistas, algo increíble. Pero los jugadores conquenses siguen sin salir a competir fuera. Y en estas competiciones locales Tito destaca especialmente, ganando muchos torneos provinciales y varios campeonatos regionales. Domina muy bien la técnica lo que le hace no tener que desgastarse demasiado físicamente. Además como ha dejado el fútbol se encuentra muy bien, porque le resulta menos lesivo y más cómodo dedicarse exclusivamente al squash.

En Madrid se disputa por casualidad un importante torneo, el memorial Juan Zurita (que fue un presidente de la Federación Española) que se celebra en octubre. Este campeonato lo organiza el Club Castellana, muy famoso y donde han jugado personalidades muy importantes de nuestro país y que cuenta con muchas pistas. Y allí acude Tito en el año 2007 con la intención de pasar alguna ronda y volverse. Pero gana el primer partido y sigue ganando hasta llegar a la final y ganar el torneo. Toda una sorpresa, la gente le preguntaba que de dónde venía pues de Cuenca no se conocía a nadie que jugara. Entonces contactan con él y le informan de que hay muchos torneos por toda la geografía nacional, con circuitos de veteranos, campeonatos de España de la categoría y pruebas absolutas también.

Al volver a Cuenca Tito informa a los demás de su vivencia en Madrid y les comenta que tienen que aprovechar las competiciones de fuera y dejar de jugar solo en Cuenca y en la región. Y ese año empiezan a mover la Federación Castellano-Manchega, contactando con la Federación Española que estaba deseando dinamizar este deporte en todas las comunidades autónomas, aunque no pudieron crear la federación autonómica pues la Ley del Deporte exige unas condiciones bastante complicadas de alcanzar, como 15 clubes federados con dos años de antigüedad y club en todas las provincias. Entonces se nombra Delegación de la Federación Española en Castilla-La Mancha siendo Víctor Ortega el que pasa a ocupar el cargo de delegado en nuestra región. Este hecho hace que ya empiecen a viajar y a acudir a campeonatos por toda España y consiguen resultados bastante interesantes y algunos jugadores logran entrar en el ranking nacional.

También el torneo de ferias de San Julián de squash empieza a tener bastante importancia. Tito logró ganar el campeonato de consolación enfrentándose a jugadores de nivel nacional muy alto. Y se arrepiente de no haber conocido este deporte años antes, pues nota que hubiera podido ser mejor jugador todavía.

 Viajan a Valencia, Barcelona y otros lugares, para participar en campeonatos de España y son cinco años muy bonitos para recordar pues juegan mucho.

Viene entonces un periodo de formación, se organiza en Cuenca un curso de monitor nacional y son tres jugadores los que lo aprueban: Tito, Pepe Alfaro y Óscar Montoya. Y empiezan a pensar en una escuela de squash para potenciar este deporte pues necesitan que haya una cantera de jugadores que comiencen desde abajo a jugar; eso era clave para el desarrollo total del squash. Se organizan también cursos de árbitros. En este deporte es muy importante la aplicación de las reglas de una manera correcta al desarrollarse en un espacio reducido, lo que hace que se proteja mucho la seguridad de los jugadores, y se premie a los jugadores que la buscan, por encima del resultado; que sean honestos, cualidad esta que valoran mucho, en él el resto de jugadores. En este periodo Tito aprovecha para sacarse los títulos de árbitro y juez-árbitro de squash.

Mientras sigue compitiendo al igual que sus compañeros de Cuenca y se consiguen grandes resultados en campeonatos de España absolutos y de veteranos, metiéndose en las rondas finales y figurando en los primeros puestos del ranking nacional.

Después de dejar su puesto de delegado Víctor Ortega, el squash sufre un bajón importante en nuestra ciudad hasta el punto de quedar unos diez o quince jugadores solamente. Y aparece Julián Niño que se empeña en reflotar este deporte, contacta con la Federación Española y logra entrar en la junta directiva de la Federación nacional y así consigue que en Cuenca se celebren Campeonatos de España, hasta dos campeonatos anuales. Y gracias a su empeño, hace que el squash conquense logre una gran valoración nacional a nivel organizativo ya que al ser un grupo de amigos el que organiza los eventos todos reman en la misma dirección y cuidan mucho los detalles en la organización de los campeonatos como la realización de actividades paralelas al Campeonato de España: cenas, visitas guiadas por la ciudad, regalos, invitaciones… Aquí se implica también José Luis Martínez “´Bobby”.

Foto del padre de Tito

Cuando se organizó aquí el Campeonato de España absoluto fue un éxito rotundo y fueron felicitados desde todos los ámbitos, ese fue el más importante de los campeonatos nacionales celebrados en Cuenca. Y además es especialmente recordado porque Borja Golán (considerado el mejor jugador de squash español de todos los tiempos y con 17 campeonatos de España a sus espaldas) que llevaba ganando muchas ediciones seguidas del campeonato nacional perdió la final aquí, interrumpiendo así una racha impresionante de triunfos consecutivos. Después de una semifinal de locura contra Iker Pajares, que duró noventa minutos, Borja pasó a la final pero al día siguiente se resintió y perdió por primera vez aquí una final del Campeonato de España con Edmon López. Eso hace que aquel campeonato sea muy recordado.

Y después de todo eso Julián Niño se ha empeñado en traer a Cuenca un Campeonato de Europa. Eso significa un esfuerzo tremendo en todos los sentidos, pero sobre todo en el organizativo, una auténtica locura que asusta por la dimensión de este reto en el que las administraciones han comprendido la importancia del evento y se han comprometido a colaborar.

El comisario de la federación europea estuvo en Cuenca y dio el visto bueno para la celebración de esta competición. Con lo cual parece que en el año 2024 se celebrará en Cuenca el Campeonato de Europa, un colofón a aquellos inicios con cuatro personas jugando a squash que parece todo un sueño. Este campeonato tendrá una gran trascendencia y repercusión para nuestra ciudad y será también un impulso para la economía local por todos los beneficios económicos que va a traer, además de todos los beneficios no tangibles.

 Ha sido muy importante también para el desarrollo de este deporte en nuestra ciudad la creación de la Escuela Municipal, fruto sobre todo del trabajo conjunto de Tito, Óscar Montoya, Javi Torrijos, Víctor Rodríguez y sobre todo Álvaro Muñoz. Álvaro comienza a enganchar a su extensa familia, los Muñoz, unos guerreros, y sólo con el boca a boca comienza una gran expansión de este deporte tan desconocido. Se empieza a conseguir una cantera importante de jugadores jóvenes que pronto logran un buen nivel de juego. Y si hubiera más monitores dedicados seguramente el impulso sería mayor pero no hay mucha gente dispuesta a echar horas entrenando niños.

 Ahora están estudiando el introducir pistas exteriores, algo muy visual y que podría impulsar más este deporte, pero es algo bastante complicado por el tema del suelo, ya que el squash siempre se juega en parquet, por lo que se están intentando investigar materiales que puedan sustituirlo y aguanten estar a la intemperie. Eso sería un gran empujón para este deporte.

Javier Fernández hijo de Tito y jugador del San José Obrero

Esta es la historia de Tito, un pequeño deportista, pero muy grande si se valora su amor por el deporte.

El palmarés de Tito, con sus principales logros en el squash es el siguiente:

  • 1 vez campeón del Memorial Internacional Juan Zurita
  • 5 veces campeón de Castilla-La Mancha
  • 3 Veces campeón Universitario Regional
  • 3 Veces campeón Universitario Provincial
  • Más de 50 títulos provinciales/regionales

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Manuel Ruiz-Gómez