Sigue la tregua en el mundo del pádel, donde los jugadores reclaman una serie de promesas que consideran incumplidas por parte de la Federación Internacional de Pádel y por Premier Padel. Mientras, los jugadores del top 100 (salvo excepciones) tan solo están jugando los P1, a pesar de que la organización del circuito asegura que tienen firmado por contrato también jugar torneos menores correspondientes a P2. Entre medias, Gijón y Cancún (ambos P2) se quedaron sin los mejores jugadores, en una batalla que parece reavivarse en próximas fechas.
El torneo de Miami de la semana pasada, junto al que se viene disputando esta semana en Santiago (Chile), ha calmado los ánimos. Y por suerte, ahora se habla más de partidos y resultados que de asuntos externos.
El conquense Luis Hernández, en el top 50 del ranking mundial, no jugó ni en Gijón ni en Miami y sí retomó la competición en Miami, donde cayó en primera ronda. En Santiago está mejorando su rendimiento, porque él y su compañero, el tinerfeño Íñigo Jofre, consiguieron superar a una combativa pareja venida desde la calificación.
Mario Ortega y Diego Gil mostraron su buena forma y llevaron el partido al primer set, después de que la primera y segunda manga se resolviera en el tie break (el primero a favor del conquense y su compañero, el segundo para Ortega-Gil). Ya en el definitivo, Hernández y Jofre pudieron doblegar a sus rivales por 6-3 y de esta manera colarse en segunda ronda, tras un partido exigente de 2:06 horas de duración.
Buscarán el pase a octavos de final ante los 15º cabezas de serie, la pareja formada por Javier García y Javier Barahona.


































































