Como todo ciclo, la temporada de la Escuela de Squash organizada por el Club Cuenca Squash y el Club CLM Squash Formación, ha llegado a su fin. Este junio marca el cierre de un año lleno de esfuerzo, aprendizaje y compañerismo, dejando una sensación de nostalgia, pero también de entusiasmo por lo que está por venir.
Con la mirada puesta en octubre, cuando dará comienzo el próximo curso, la escuela espera recibir a nuevos alumnos y alumnas de todas las edades además de reencontrarse con aquellos que han formado parte de esta comunidad en ediciones anteriores.
Ha sido un curso intenso, donde los lazos de amistad se han fortalecido y el progreso en la técnica y el juego ha sido notable. Este deporte, aún minoritario, ha demostrado ser una práctica apasionante que engancha a quienes lo prueban. No sólo contribuye a mejorar la condición física y emocional, sino que también ayuda a combatir el estrés y a desconectar de la rutina diaria, gracias a la concentración que exige en cada partido.
Con un balance positivo y la emoción de volver a las pistas en unos meses la Escuela de Squash cierra esta etapa con la certeza de que la próxima será igual de enriquecedora.


































































