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Un bisoño A Palos compitió hasta donde pudo ante un Rugby Guadalajara con mayor rodaje (5-47)

Imagen del partido. Foto: Mario Gómez

El Club Rugby A Palos sigue decidido a recuperar su sección masculina de cara al ámbito competitivo después de varios años inactiva. Un numeroso grupo de jugadores que conforman la base de la iniciativa volvió a testarse tras haber participado en varios torneos de verano y el reciente triangular contra el Rugby Teruel, en el que completaron un segundo puesto.

Los «jabatos» celebraron este sábado un amistoso jugando por primera vez de locales en el Cristina Martínez ante el conjunto vecino del Rugby Guadalajara, que milita en la 2ª B madrileña de rugby, tercera de las cuatro categorías en las que se divide el rugby de dicha región.

La falta de kilogramos y experiencia fueron notables desde un inicio para los conquenses que pese a todo competían en cada acción. Nada más arrancar el partido, los alcarreños realizaron una fase tras melé que casi acabó en ensayo. Solo el placaje del ala del A Palos, enviando al rival fuera del terreno de juego, salvó la situación. Esta misma acción se repitió en varias ocasiones, con un Guadalajara compitiendo la mayor parte del tiempo en terreno contrario y un A Palos recibiendo toda una lección de cómo soportar la presión rival y ejercer una robusta defensa.

No obstante, las constantes intentonas de Guadalajara terminaron en convertirse en ensayos al romper las filas defensivas de un A Palos que también sufrió algún percance en sus jugadores, lo que provocó cambios antes de lo previsto en el XV local. De esta forma, Guadalajara convirtió hasta cuatro ensayos -el último en claro ‘avant’- al término de la primera parte, dando una ventaja de 28 puntos.

La segunda parte trajo aires diferentes. Si bien la superioridad del XV alcarreño siguió siendo notable, los conquenses lograron tener más tiempo la posesión y jugar en zonas intermedias y rivales del campo. Sin embargo, y pese a las mejores sensaciones, Guadalajara castigaba los errores con mano de hierro anotando hasta tres ensayos más, transformando solo uno de ellos.

En la recta final, y tras una titánica insistencia, A Palos por fin consiguió el ensayo del honor tras replegar hasta línea de cinco a su rival y posar la ovalada en zona de meta después de varias fases de choque. Un premio a la resiliencia de los jabatos.

De esta forma finalizó el choque con un resultado final de 5-47 para los alcarreños en un nuevo test del A Palos que tiene mucho que mejorar, pero que afronta un ilusionante camino hacia su vuelta a la competición. Un esfuerzo que esperan que también actúe como señal de llamada a nuevos jugadores para agrandar la base de rugbiers conquenses.

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