La localidad abulense de Navaluenga fue el escenario del segundo Gran Premio de Campo, una cita de gran nivel que reunió a más de un centenar de deportistas llegados de todos los puntos de España.
La competición estuvo marcada por unas condiciones meteorológicas especialmente duras. La jornada comenzó con temperaturas mínimas cercanas a los 0ºC y rachas de viento de hasta 30 km/h, lo que provocó una sensación térmica muy exigente para los arqueros durante buena parte del recorrido.

Los representantes del Club ArcoCuenca, Beatriz Lorente y Paolo Ocaña, supieron sobreponerse a estas dificultades mostrando carácter y compromiso en todo momento.
Beatriz inició la competición con ciertas dificultades para encontrar ritmo, aunque manteniéndose en todo momento con puntuaciones sólidas. A medida que avanzaba la mañana y mejoraban ligeramente las condiciones, fue creciendo en confianza y rendimiento, firmando una gran actuación que la situaba en la segunda posición provisional del ranking.
Ya en las eliminatorias, se enfrentó a la arquera local Rosa Berjano en un duelo muy disputado que finalmente no pudo decantar a su favor. Este resultado la llevó a pelear por la medalla de bronce frente a la madrileña Concepción Largo. En este último enfrentamiento, Beatriz volvió a demostrar su competitividad y experiencia, logrando una nueva medalla de bronce que eleva su palmarés a 12 medallas nacionales, consolidándose como una de las referentes del tiro con arco a nivel nacional.
Por su parte, Paolo Ocaña firmó una de sus mejores actuaciones de la temporada en cuanto a sensaciones y cumplimiento de objetivos. Realizó un round muy sólido, con buenas agrupaciones y una ejecución consistente. Su objetivo era situarse entre los ocho mejores clasificados, meta que alcanzó al lograr la sexta mejor puntuación en la fase clasificatoria y asegurar su pase a las eliminatorias.

En esta fase, se enfrentó nuevamente a un rival de máximo nivel, el campeón del mundo Francho Rufas, del club Sabiñánigo. Aunque la eliminatoria se decantó del lado del arquero aragonés, Paolo dejó muy buenas sensaciones, demostrando una clara progresión y ganando una valiosa experiencia en este tipo de competiciones. Cabe destacar que, tras varios meses con dificultades para entrenar debido a la intensa actividad del Club ArcoCuenca, ha logrado recuperar un nivel competitivo notable.
Una vez más, el Club ArcoCuenca puede sentirse orgulloso del trabajo de sus deportistas, volviendo a situar su nombre en el medallero nacional y reafirmando su crecimiento dentro del panorama del tiro con arco español.

































































