El CV Cuenca afronta este sábado, desde las 19.15 horas, una de esas citas que marcan el pulso real de un equipo en la temporada. Los conquenses visitan la pista del Universidad de Granada, líder de la clasificación con 27 puntos y un rendimiento que está sosteniendo jornada tras jornada con una notable dosis de solidez. Enfrente, un Cuenca que llega sexto con 21, con ganas de redimirse tras el inesperado tropiezo del pasado fin de semana en Móstoles (3-1), en un duelo en el que, a priori, partía como favorito.
Será el segundo desplazamiento consecutivo para los hombres de Mario Abdala, que se presentan en territorio granadino con un precedente reciente que alimenta la ambición: en la primera vuelta, el CV Cuenca fue capaz de imponerse por 3-1 al conjunto universitario. Un resultado que, además de sumar puntos, dejó el mensaje de que los conquenses pueden competir de tú a tú ante cualquiera.
El choque, por tanto, llega cargado de contexto y de lecturas. Para el Universidad de Granada, mantener la condición de líder pasa por hacer valer su fortaleza en casa y su regularidad, dos argumentos que le han permitido abrir brecha en la zona alta. Para el Cuenca, la visita supone la oportunidad de responder en una pista exigente, cortar la inercia tras la derrota en Móstoles y, sobre todo, dar un golpe encima de la mesa.
Con seis puntos de diferencia entre ambos, el partido asoma como un cruce directo con impacto en la pelea por los puestos nobles. Si el Cuenca consigue repetir la receta de la primera vuelta, no solo sumaría una victoria de prestigio: también convertiría el tropiezo anterior en un simple accidente y se reafirmaría como aspirante real en una liga que no concede treguas. En Granada, ante el líder, el margen para el error se estrecha… y el premio se multiplica.



































































