El CV Cuenca se ha ganado el derecho a soñar. Lo tiene complicado, por no decir imposible, pero su año de regreso a la Primera Nacional Masculina está siendo espectacular hasta el punto de olvidarse relativamente pronto de luchar por la permanencia y, más bien, sumarse a la pelea por jugar la fase de ascenso.
Los de Mario Abdala necesitan un milagro en las tres jornadas que restan, pero al menos matemáticamente tienen una opción. Y se han aferrado a ella gracias a su brillante victoria el pasado sábado en el San Fernando ante el CV Alcorcón, por lo que la fe conquense es irreductible. Ahora mismo, con 34 puntos, son terceros -en realidad, su batalla pasa por acabar en esta posición- y, con un Universidad de Granada ya inalcanzable -suman 45-, podrían llegar hasta la segunda plaza que ocupa el VP Madrid -con 41-.
No parece probable, porque los madrileños están cuajando una buena temporada y, entre esos tres partidos, tienen el primero en casa recibiendo al colista ya descendido Descubre Fuentes. Lo normal es que ganen y que cualquier esperanza de acabar entre los dos primeros para los conquenses se fulmine, pero hasta que no pase, ¿por qué no soñar?
Evidentemente, el CV Cuenca es consciente de sus escasas opciones, pero tienen ante sí un bonito reto en las tres jornadas que restan. Y no es otro que conseguir su mejor posición histórica en la categoría. Para ello, necesitan consolidar una tercera plaza con muchas novias (CV Eivissa con 33, Escuelas Cacereñas con 32, Élite El Voley Rosario con 31 y Alcorcón con 30 aspiran a ella) en un sprint final de campaña de infarto.
Los conquenses tendrán un duelo clave este próximo sábado 7 de marzo, cuando visitan a Escuelas Cacereñas. De ganar, la tercera plaza estará más cerca, aunque tampoco es que el calendario les dé respiro. De hecho, tienen que recibir al propio VP Madrid en la penúltima jornada (el Universidad de Granada ya cayó en Cuenca, lo que pone en sobreaviso a los madrileños), mientras que cerrarán fase regular con derbi en Miguelturra.
Ser tercero sería un premio
































































