Por mucho que el CV Cuenca marchara en descenso antes de jugar este sábado en el Soliss Adeva, la dinámica invitaba al optimismo. Los conquenses se han ido acoplando a los cambios de la plantilla y a la inexperiencia de buena parte de ella en Primera Nacional Masculina, si bien no terminaban de llegar los resultados a su buen juego. Pero justo cuando más lo necesitaban combinaron ese juego dinámico, una buena defensa y el trabajo en equipo para superar al conjunto albaceteño.
El primer set duró poco, porque el CV Cuenca salió muy enchufado y, con toda seguridad, completó su mejor manga de todo el curso 22/23. No dieron opciones al equipo visitante, que sufría en las recepciones. Ya el 11-2 era muy clarividente, en un set que terminó 25-14.
En el segundo, los cambios del Soliss Adeva funcionaron y se igualó el partido. Los visitantes tuvieron más presencia en la red, consiguieron parar la sangría de puntos en la recepción y se mostraron firmes en los puntos clave. Y no es que el CV Cuenca bajara el ritmo, porque siguió jugando bien y, sobre todo, trabajando mucho en defensa. El set se puso emocionante cuando ambos empataron a 24, pero el Soliss Adeva se acabó imponiendo por 25-27.
Ya en el tercero, el guion del partido fue similar, con dos equipo muy equilibrados. Sin embargo, esta vez estuvo mejor el equipo conquense cuando llegaron con 24-24, ya que sumó dos puntos consecutivos en los momentos clave para ponerse en ventaja.
En el cuarto, a la postre definitivo, el CV Cuenca rompió el choque mediado el ecuador. La victoria parecía un hecho, ya que se pusieron 24-17, pero entraron los nervios y Edu Pérez se vio obligado a pedir tiempo muerto tras perder tres puntos consecutivos. Ese parón sirvió para templar el juego local y ganar el set en el siguiente punto y, con ello, cerrar el partido.
Con este triunfo, el CV Cuenca abandona la penúltima posición y se coloca noveno (de 12). Suma 17 puntos y aventaja al Soliss Adeva, primer equipo que descendería, en dos. La próxima semana tienen otro partido clave, en casa del colista Miguelturra. Una victoria podría relanzar a los conquenses para afrontar el tramo final de la campaña con mayor calma.



































































