El CV Cuenca afronta su primera salida del curso después de un estreno liguero en el que le faltó muy poco para conseguir la victoria. Los de Mario Abdalá supieron reponerse a un mal primer set para llevar hasta el límite a la Universidad de Granada e, incluso, tuvieron serias opciones de cerrar el triunfo en el cuarto y quinto set, pero finalmente el triunfo se marchó para territorio andaluz en cinco mangas. Eso sí, los conquenses no se quedaron de vacío ya que sumaron un punto al ganar dos sets.
No fue el inicio soñado, pero sí uno que invita a soñar. Los conquenses demostraron un alto nivel a pesar de que la juventud es su seña de identidad, un aspecto a veces tan complicado y que deriva en una inexperencia que se nota en los puntos claves de cada set. Ese es el único pero que se le puede poner al equipo, el cual se irá limando con el paso de las jornadas.
Por tanto, afrontan su primera salida con esperanza. Primero, porque viajan hasta Albacete para enfrentarse a un ADEVA que ya conocen de años anteriores -en algunos casos, incluso de enfrentarse en categorías inferiores-. Segundo, porque los albaceteños también son un rival llamado a luchar por la permanencia. No por ello viajan los conquenses con confianza, pero sí es cierto que el nivel de juego de la primera jornada les hace afrontar con una mejor perspectiva la competición. Tercero, porque el ADEVA perdió en Elche (3-1) y afrontan este partido con mayores necesidades que los conquenses.
El choque se jugará este próximo sábado, a partir de las 16:30 horas. Después, los conquenses tendrán tres partidos seguidos en casa, en el San Fernando, por lo que ganar en Albacete les podría reforzar de cara a ese tridente de partidos como local.


































































