El San Clemente volvió a dejar muestra de su gran potencial, especialmente cuando actúa como local, al plantar cara al potente Villacañas, que sufrió de lo lindo y rescató un punto en el descuento con un gol de penalti en un partido que tuvo de todo.
Sin llegar a los diez minutos de juego, un derribo en el área cuando Ayoub se marchaba solo para encarar al portero terminó en penalti para los sanclementinos y en la expulsión del visitante Juanlu García. Octavio no falló desde los once metros y adelantó a su equipo (1-0) en la acción posterior.
El empuje del equipo de Jesús Tobarra no cesó ante el Villacañas. Pedro López lo intentó por dos veces desde el flanco derecho, pero el primero de los disparos resultó demasiado blando a las manos del meta y el segundo se marchó alto por poco.
A punto estuvo de costarle el gol al San Clemente en su intento de sacar el balón jugado desde atrás, en una acción en la que la presión del Villacañas llegó hasta el área pequeña. Pablo Ayuso estuvo cerca de liarse y terminó quitándose el balón de encima sobre la línea de gol.
La ocasión más clara del Villacañas llegó en la recta final del primer tiempo, con una jugada que, tras alcanzar línea de fondo, acabó en un pase atrás hacia Luis Molina, cuyo disparo raso se marchó rozando el poste.
Tras el descanso, Baquero se fabricó una bonita jugada en el área grande, escorándose hacia su perfil y poniendo un centro perfecto para que Lozano rematase de cabeza a bocajarro y lograse el 2-0 antes de la hora de partido, desatando la locura en el Municipal.
Los conquenses tuvieron el encuentro para sentenciar a la contra y, poco después, una carrera de Juanma Gorreta dejó el balón atrás para la llegada de Ayoub, que, con todo a favor para marcar, se encontró con el pie salvador de Molina.
Llegados al minuto 70, una jugada embarullada derivó en una serie de remates en el área pequeña del San Clemente. El balón llegó a ser repelido por el travesaño, pero en el rechace el conquense Toboso metió el pie para firmar el 2-1.
A partir de ahí, los visitantes se volcaron en busca del empate, llegando en varias ocasiones a la portería de Ayuso, mientras que los locales trataban, sin éxito, de matar el partido a la contra.
Al filo del final, cuando los sanclementinos celebraban el despeje de un centro al área, llegó la acción polémica que terminó con el derribo de un jugador del Villacañas y pena máxima, además de la segunda amarilla para David Fernández. El lanzamiento desde los once metros lo asumió Rubén Moreno, que no falló y estableció el 2-2 definitivo.
Un empate valioso por la entidad del rival, aunque quizá con sabor a poco para la Agrupa, que sigue siendo una revelación en esta Tercera RFEF. El equipo de Tobarra se mantiene en octava posición con 31 puntos, con la permanencia cada vez más cerca y los playoffs a diez de distancia. La próxima jornada, la Agrupa volverá a jugar como local, recibiendo al Sonseca, colista con 8 puntos.



































































