El fútbol fue cruel con el Motilla en la tarde del Kike García. Los motillanos firmaron una de sus actuaciones más completas como locales, dominaron durante muchos minutos y generaron ocasiones suficientes para dejar el partido encarrilado, pero acabaron sufriendo su primera derrota de 2026 al caer 1-2 frente al Almodóvar, que se llevó el botín con muy poco y un golpe definitivo en el descuento.
El guion empezó a dibujarse desde el primer minuto: Motilla mandando, tocando con criterio y llegando con peligro. Hubo varias acciones para adelantarse, aunque el susto estuvo a punto de llegar por el lado contrario. En la única llegada clara del Almodóvar en la primera parte, el Motilla cometió un penalti que pudo cambiarlo todo… pero Juanan sostuvo al equipo con una intervención decisiva, deteniendo el lanzamiento y manteniendo el 0-0.
A partir de ahí, el conjunto local creció todavía más. El dominio se hizo más evidente y, cuando el descanso ya asomaba, el Motilla encontró premio: en una falta, tras un rebote, William apareció para empujar el balón y firmar el 1-0, resultado con el que se llegó al intermedio y que reflejaba lo visto sobre el césped.
Tras la reanudación, el Motilla intentó ampliar la ventaja, pero el encuentro se descontroló por momentos, algo que favoreció a un Almodóvar más cómodo en el ida y vuelta. En ese contexto llegó el empate: David, delantero visitante, clavó un golazo en el minuto 56 para poner el 1-1 y reabrirlo todo.
Lejos de venirse abajo, el Motilla volvió a apretar. El dominio siguió siendo local y las ocasiones se sucedieron, especialmente con Guillermo, que se topó con varias paradas del portero rival. Incluso hubo una acción que pudo cambiar el desenlace: un balón salvado sobre la línea de gol cuando el 2-1 parecía cantado. Pero el fútbol, otra vez, se inclinó del lado visitante.
Y cuando el empate parecía ya firmado, llegó el mazazo. En el minuto 90, tras varios rebotes en el área, Cristian encontró el balón suelto y marcó el 1-2 que silenció el Kike García y dejó al Motilla con una sensación amarga: perder en el descuento después de uno de sus mejores partidos en casa.
Con este resultado, el Motilla se queda noveno con 28 puntos, en un tropiezo doloroso por la forma, pero con la lectura de que el equipo mostró argumentos y juego para mirar hacia arriba si mantiene este nivel.




































































