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La afición tardía de uno de los mejores fondistas populares conquenses de los últimos años

Retomamos la sección de entrevistas a personajes ligados al deporte en Cuenca con Julián Carretero, un reconocido atleta popular conquense entre cuyas hazañas deportivas se encuentra la de haber disputado el mundial de Ironman, la prueba de Triatlón de distancia larga más importante del mundo. Conoceremos un poco más de su historia deportiva y personal

Nos recibe Julián Carretero (Cuenca, 1977) a las puertas del Ayuntamiento, lugar en el que viene desarrollando su labor como informático durante los últimos once años tras aprobar su oposición. Cordial, afable y con la sonrisa permanente que le identifica comenta que decidió regresar a Cuenca, tras su paso universitario y laboral por la capital de España que le llevó a trabajar para empresas como Terra o Yacom, para formar aquí su familia junto a Verónica, su mujer. Rodrigo y Candela, sus dos hijos han llegado con el tiempo para completar el clan. Para el Consistorio Julián realiza las funciones de mantenimiento de los equipos informáticos de los trabajadores del mismo, montaje de nuevos servicios y proyectos, mantenimiento de las webs y desarrollo de las aplicaciones que facilitan el trabajo entre otras cosas.

A pesar de haber logrado conseguir hazañas deportivas a nivel popular en el ámbito del triatlón y del atletismo de fondo, Julián no se enganchó al hábito deportivo en su juventud. Practicó deportes colectivos como fútbol y voleibol a edades tempranas y un ligero coqueteo con el piragüismo en su adolescencia, perdiendo la rutina de su práctica en su época universitaria. El momento del cambio se produjo cuando se encontró en sus primeras experiencias laborales en Madrid y tras un pequeño problema de salud y un ligero sobrepeso se le aconsejó practicar algún tipo de deporte para mejorar. De la mano de un compañero de trabajo y tras la compra de un pulsómetro llegaron las primeras incursiones en las carreras populares y las rutinas de entrenamiento con el objetivo de terminar la maratón de Madrid y aumentar la resistencia (unas 3 horas y media hace unos 15 años).

El gusanillo siguió en nuestro protagonista y descubrió de la mano de ese mismo compañero de trabajo el deporte del triatlón. Con el progreso en su carrera a pie, una bicicleta de segunda mano y una natación con un margen alto de mejora, Julián comenzó a participar en triatlones cortos y a progresar en ellos. Participó de la creación del club de triatlón madrileño Aguaverde (nombre debido al color del lago de la Casa de Campo por donde salían a entrenar) en una época en la que no existían muchos clubes y que les proporcionó una serie de ventajas a la hora de encontrar instalaciones deportivas donde practicar este deporte, amén de poder tramitar las licencias federativas. Contrataron los servicios del entrenador Pablo Cabeza que les dirigía los entrenamientos en función de los objetivos que cada uno tuviera. Ya aquí tuvo sus primeros contactos con triatlones olímpicos y de distancia más larga que con el tiempo consolidó.
En su retorno a casa contactó con el club Hoces de Cuenca, dirigido entonces por Ramón Gómez Iniesta y empezó a entrenar a sus órdenes. Mejoró mucho en la prueba de natación al compartir calles y horas de brazadas con miembros destacados del Club de Natación Cuenca. Ese primer año participó en pruebas del Campeonato de España de distancia olímpica aunque seguía realizando triatlones sprint (recuerda como atravesó la meta en primer lugar en su categoría en la prueba de Cullera de ese verano, sensación gratificante que aún perdura en él viendo su reacción al contarlo).

El entorno de atletas del que se rodeó Julián empezó a sembrar en él la semilla de la participación en pruebas de triatlón de larga distancia. Allá por el año 2010 formó un grupo de entrenamiento junto a Alberto García, Javier Merencio, David Osma y Paco Cano con el objetivo de preparar el Ironman de Lanzarote. En esa prueba Carretero se quedó a unos 15 minutos de obtener un «slot» que le hubiera permitido participar en la prueba de Hawai de ese año. Tras ver que la posibilidad de clasificación era viable, el grupo buscó una prueba de las del calendario clasificatorio para Hawai que les viniera un poco mejor a sus características, siendo la de Niza la elegida. Para esta ocasión también contaron con la participación en los meses de entrenamiento con Ángel Herráiz Adillo. En la prueba gala Julián obtuvo la clasificación para Hawai. Esta tuvo lugar en octubre de 2012 quedando en un más que meritorio puesto 138 (invirtiendo 9H21´19″).


Julián también ha mantenido contactos con los técnicos de la Federación de Triatlón, a nivel nacional y local durante estos últimos años. A través de Fernando Villalba, entrenador del que fuera triatleta olímpico José Miguel Pérez, contactó con el que en aquel entonces era director técnico de la Federación Nacional, Juan Rodríguez, al que ayudó y prestó su apoyo tecnológico en el seguimiento de triatletas en diferentes test para ver su evolución o en la detección de talentos en pruebas a nivel regional (de estas detecciones salieron, por ejemplo, actuales campeones como Mario Mola o Fernando Alarza).

Carretero sigue preparando pruebas de larga distancia, compaginando el triatlón con el atletismo de fondo e inmiscuyéndose de vez en cuando en las carreras de montaña (pertenece al club Júcar Trail) con muy buenos resultados. En la última edición de la MAMOCU quedó en segunda posición en la prueba de media maratón. Ha mejorado también sus prestaciones en la distancia de maratón, consiguiendo el año pasado en Valencia su mejor tiempo (2H33´10″), tierra en la que también logró sus mejores tiempos en media maratón (1H13´20″ en 2015) y en 10K (34´08 logrado en 2012).

A la hora de hablar de sus hijos no les aconsejaría en un futuro que actividad deportiva realizar. Lo que tiene claro es que durante su infancia quiere orientarlos a que no caigan en el sedentarismo, inculcarles los valores del deporte y unos buenos hábitos alimenticios. Aconseja, desde su experiencia, la actividad continua más que el entrenamiento concentrado y el posterior descanso prolongado. Indica más la práctica de los ejercicios que introduzcan más fuerza que resistencia para los deportistas que van cumpliendo años ya que hay que ir buscando que el deporte sea un hilo conductor hacia la salud.

Consejos estos de un deportista popular tardío pero de gran nivel que comparte su pasión deportiva con la familia y trabajo, con las ilusiones renovadas temporada tras temporada priorizando la salud ante todo. Suerte y éxitos futuros, Julián.

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