El Conquense Juvenil Nacional comandado por Javi Soria ascendió hace dos semanas a División de Honor y ya forma parte de la historia del fútbol de Cuenca. Si bien es la séptima generación de futbolistas que lo consigue, es la que lo ha hecho con mayor solvencia y la que con mayor antelación consumó su ascenso de categoría. La brillante temporada del juvenil les permitirá vivir las últimas jornadas con relativa tranquilidad, aunque todavía con el objetivo de ganar la liga para poner el broche de oro a una 23/24 sensacional.
No existen muchos antecedentes en las categorías inferiores del fútbol conquense. La Liga Nacional Juvenil ya tiene de por sí un alto nivel competitivo, ya que los juveniles de los mejores equipos de la región acostumbran a jugar en la misma, por lo que ascender a la máxima categoría del fútbol juvenil nacional es un hecho destacable sin lugar a dudas. Lo que han conseguido Javi Soria y sus pupilos no ha estado al alcance de la gran mayoría de generaciones del fútbol de la provincia.
De hecho, tan solo en seis ocasiones anteriores se ha podido celebrar un ascenso a dicha categoría desde que está configurada como es ahora.
La antesala en la 77/78
En la 76/77 se creó la categoría de la Liga Nacional Juvenil y en la 77/78 ya habría un Conquense en la máxima categoría del fútbol juvenil, después de que el equipo entrenado por Javi Herraiz y con futbolistas tan conocidos en la parroquia balompédica como Javi Cava, Miguel Ortiz, Javi Caro o Santi de la Osa consiguieran ganar en el grupo de Castilla y eliminar en la fase de ascenso al Guadalajara, Ciudad Real, Rayo Lourdes (un filial del Real Madrid) y Acueducto.

Con ese magnífico desempeño alcanzaban ese primer nivel que se llamaba entonces Liga Nacional Juvenil. Se componía de ocho grupos con un total de 96 equipos y ese Conquense entrenado por Evaristo Martínez duró un año en la misma. Jugaban en La Fuensanta y entre los jugadores destacados que se enfrentaron a ellos estaba el joven meta Agustín (que jugó en el Real Madrid), Señor (autor del famosísimo 12-1 contra Malta), Minguela (en el Valladolid), así como jugar contra el Getafe, Rayo Vallecano, Salamanca, Atlético de Madrid o los mencionados Valladolid y Real Madrid. Como curiosidad, el Conquense se estrenó en liga con triunfo en La Fuensanta ante el Getafe por 3-0 y fue el primer líder de la competición.
Creación de la División de Honor
En la 90/91 se creó la Liga de Honor que estaba por encima con un solo grupo de 16 equipos. A mediados de los 90 se creó la División de Honor que venía a estar entre esa Liga de Honor y el Nacional Juvenil con cinco grupos de 16 equipos.
Al retirarse equipos de esa primera categoría, se suprimió y se dejó la División de Honor como máximo nivel juvenil.
Con el reciente ascenso del Conquense, son siete desde que existe el formato actual
Con este nuevo formato, la primera generación que subió fue en la 00/01, primera temporada del siglo XXI, cuando un joven equipo que entrenaba Pepe Moriana ascendió a falta de una jornada. Lo hicieron como segundos, a tan solo un punto de un Albacete B que no podía subir al tener ya equipo en la máxima categoría, en una plantilla con futbolistas que llegaron al primer equipo del Conquense (entonces en Segunda B) como Butra, Chele, Juan Diego o Futre (además de un Javi Gómez que participó en los últimos partidos) y otro sinfín de futbolistas con paso por el filial en Tercera División (Óscar Noheda, Dedi, Alberto Val, Oli o Pedro Pinedo).

Dos años después, en la 02/03, quien logró el ascenso a dicha división fue un sorprendente CD Quintanar del Rey entrenado por Antonio Mondéjar, quienes no partían como candidatos pero su regularidad a lo largo de la liga les llevó a ser el mejor equipo. Aquellas dos ocasiones jugaron en una División de Honor que contaba con seis grupos, por los 7 que la componen desde la campaña 05/06.
En el caso del equipo verdiblanco, el atacante de Campillo de Altobuey Virgilio hizo historia al consumar su segundo ascenso a División de Honor (ya como juvenil de tercer año, después de que jugara los últimos partidos con el Conquense dos años atrás), quien además llegó a jugar en Tercera con el extinto CD Cuenca. También despuntaba el mediapunta de Motilla del Palancar José Mari, con amplia carrera en Tercera -Almansa, Quintanar del Rey, Villarrobledo…- y que además jugó la segunda vuelta con el Conquense en División de Honor la temporada anterior.
Por cierto, este Quintanar del Rey ostenta el hecho de ser el único equipo conquense que consiguió mantenerse en División de Honor, puesto que los verdiblancos jugaron dos campañas consecutivas en la máxima categoría del fútbol juvenil.

Hubo que esperar hasta la campaña 08/09 para volver a celebrar otro ascenso a División de Honor. Lo protagonizó el Conquense, el cual dirigía el actual director deportivo del Athletic de Bilbao y exjugador del primer Conquense en aquella categoría, Víctor Moreno. Además, le acompañaba como segundo el hijo del primer entrenador en lograr el ascenso, siendo su mano derecha Víctor Moriana. Tras una temporada sobresaliente, perdieron algo de fuelle y les llevó a vivir una última jornada de infarto, aunque su triunfo en Los Tiradores unido al empate del entonces líder Gimnástico de Alcázar en La Roda (3-3) les dio el salto de categoría.
En aquella generación hubo futbolistas muy destacados, con Héctor Sánchez y Raúl Gómez que llegaron a Segunda B con el Conquense, un Héctor Rubio que hoy día sigue en el Conquense y con los que acumula seis temporadas, y sobre todo un Jorge Fernández que fue importante en el Conquense y llegó a Segunda División con el CD Castellón.

Más hubo que esperar hasta el siguiente ascenso, con un Conquense que lo había rozado con anterioridad pero que finalmente se encontró con una excelsa generación en la 14/15. Firmaron la mejor temporada del juvenil blanquinegro y ascendieron cinco jornadas antes de finalizar la liga, en un equipo que dirigía José Poyatos y Rubi como segundo -ambos después formaron dupla en el Conquense y se quedaron cerca de ascender a Segunda B en la 16/17-.
Por aquel entonces también jugaron futbolistas que llegaron a vestir la elástica del primer equipo, como Álvaro Collado (ahora en el Huracán de Balazote), Jesús Monreal (portero en el Atlético Tomelloso), Raúl Verdejo (regresó al San José Obrero tras empezar este año en el CD Tarancón), Tomy o Adrián Sillas.

No hubo que esperar tanto para que otra generación lograra el ascenso. Fue en la 17/18, con un Ciudad de Cuenca entrenado por David Angulo y formado por jugadores que han pasado por el Conquense como Marco Recuenco (ahora en la primera plantilla), Sahuquillo (ahora en el Calvo Sotelo Puertollano), Sergi Langreo (jugador del San Clemente), Manu López (actualmente en el Motilla CF), Álvaro Castellanos (en el fútbol madrileño), Ángel Ortiz o Mayordomo (sin equipo).
Aquel Ciudad de Cuenca subió a falta de tres jornadas sin necesidad siquiera de jugar su partido, después de que el Atlético Tomelloso perdiera 0-2 ante Yuncos.

Tampoco hubo que esperar demasiados años para volver a celebrar otro ascenso. Dirigidos por Iván Rubio, en la 20/21 lograron subir a División de Honor en un año diferente tras la reformulación de la competición a causa de la pandemia. Partían como favoritos en la segunda fase y no fallaron, para subir en la penúltima jornada gracias a su triunfo ante el Albacer (1-0) y la derrota del Valdepeñas (2-1 en Toledo).
De aquella promoción, participaron en los últimos encuentros unos jovencísimo Jesús Serrano -ya asentado en la primera plantilla del Conquense- y el parrillano Álex García -que alternó primer equipo, San José Obrero y juvenil ese año, ahora mismo en el Getafe B-.

Ahora, una nueva generación ha logrado el sueño de llegar a División de Honor y ya queda registrada como una de las siete -ocho, contando aquella primera en la anterior fórmula del fútbol juvenil- que han llegado hasta ahí. Ahora, la generación de Javi Soria tiene ante sí el reto de mantenerse en la máxima categoría más de una campaña, hecho que solo ha logrado el Quintanar del Rey.

































































