El Gobierno de Castilla-La Mancha inicia el curso escolar 2026-2027 en la provincia de Cuenca reforzando su apuesta por una educación pública “de calidad, inclusiva, moderna y cada vez más accesible y gratuita para las familias”, con más profesorado, mejores ratios, mejoras en las condiciones docentes y una inversión sostenida en servicios e infraestructuras educativas.
Así lo han destacado la delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, y el delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes, Gustavo Martínez, durante la rueda de prensa de inicio de curso, en la que han estado acompañados por el jefe de Planificación Educativa, Víctor Fernández, y por responsables de los distintos servicios de la Delegación Provincial.
Marian López ha querido comenzar deseando una “muy buena vuelta al cole” a toda la comunidad educativa de la provincia y agradeciendo el trabajo del profesorado, equipos directivos, personal de administración y servicios, profesionales de apoyo, AMPAS, ayuntamientos y personal técnico que hacen posible el inicio del curso.
La delegada ha subrayado que “detrás de cada dato hay una decisión política y una forma de entender la educación” y ha defendido el modelo del Gobierno regional basado en “una educación pública fuerte, de calidad, inclusiva, moderna y cada vez más gratuita para las familias”.
En este sentido, ha puesto como ejemplo uno de los principales datos del curso: la provincia contará con una estimación de 3.407 docentes, 205 más que el curso pasado, pese a que la previsión de alumnado desciende menos de un 1 por ciento, hasta los 31.613 estudiantes. “Castilla-La Mancha no vincula los recursos educativos únicamente al número de alumnos, sino a la mejora de la calidad del sistema”, ha señalado López.
La delegada ha incidido también en que este aumento está ligado a los acuerdos alcanzados con ANPE, UGT y CCOO, que se traducen este curso en la bajada de ratios en 2º de Primaria, la reducción de la jornada lectiva a 18 horas en Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional y el refuerzo de programas de apoyo, inclusión, orientación y prevención del abandono escolar.
“La apuesta es clara: más profesionales para atender mejor al alumnado, reducir ratios y reforzar los programas educativos”, ha remarcado.
Por su parte, Gustavo Martínez ha sido el encargado de desgranar los principales datos del nuevo curso y ha puesto el foco en la consolidación de medidas que “están demostrando que funcionan” y en el refuerzo de los servicios públicos educativos en toda la provincia.
Entre ellas, ha destacado el Banco de Libros, que este curso alcanza aproximadamente al 81 % del alumnado, con 13.677 beneficiarios y beneficiarias. La participación ha pasado del 47 % hace dos cursos al 61 % el pasado y al 81 % actual, una evolución que el delegado ha vinculado al ahorro directo que supone para las familias al inicio del curso, siendo la de Castilla-la Mancha una de las vueltas al cole mas baratas de España-
Martínez también ha destacado la extensión de la gratuidad de las plazas públicas de 2 a 3 años, que llega ya a todos los municipios que han solicitado adherirse al programa. En la provincia son 55 escuelas infantiles de 51 municipios, con una inversión de 2.156.750 euros. Además, en los últimos años se han abierto o ampliado 34 escuelas infantiles, creando 626 nuevas plazas públicas, y en la capital este curso habrá 152 plazas gratuitas de 2 a 3 años en cuatro escuelas públicas.
Otro de los pilares destacados ha sido la escuela rural. La provincia mantendrá este curso 25 aulas unitarias con 155 alumnos y alumnas, algunas de ellas con solo tres o cuatro escolares. Además, se reabre la sección de Zarzuela, integrada en el CRA ‘Miguel Delibes’ de Villalba de la Sierra, con cuatro alumnos, mientras se cierra la de Gascueña, que se había quedado con uno.
Esa apuesta por la igualdad territorial se completa con el transporte escolar. Según el delegado de Educación, el Gobierno regional invierte alrededor de 3,5 millones de euros en la provincia, con 140 rutas, una previsión de 2.847 usuarios y 87 acompañantes. De ellas, 12 son rutas específicas de Bachillerato, puestas en marcha por primera vez el curso pasado y que ahora se consolidan.
Gustavo Martínez ha subrayado que el transporte escolar “no es un servicio accesorio, sino una herramienta de igualdad”, especialmente en una provincia extensa y rural como Cuenca, porque permite que la distancia o el lugar de residencia no se conviertan en una barrera para continuar estudiando.
El delegado ha repasado igualmente la evolución de los servicios complementarios, ya que este curso habrá 51 comedores escolares, tres más que el pasado, con una previsión de 2.955 usuarios. Los nuevos comedores se abrirán a lo largo del curso en El Provencio, Beteta y Sotorribas. Además, se concederán 1.268 ayudas de comedor en la provincia, con una inversión de 689.000 euros.
En materia de infraestructuras, Martínez ha detallado que durante 2026 se ejecutarán 69 actuaciones de Reforma, Ampliación y Mejora por más de 1,5 millones de euros. De esta cantidad, alrededor de 1,2 millones corresponden a obras RAM, 321.000 euros a climatización y cerca de 60.000 euros a actuaciones derivadas de fenómenos meteorológicos adversos.
A estas actuaciones se suma el esfuerzo específico en climatización de centros municipales. Las convocatorias ya han permitido conceder 998.700 euros a 17 ayuntamientos de la provincia para mejorar el confort térmico de los centros educativos.
En cuanto a las grandes infraestructuras educativas, el delegado ha destacado tres actuaciones que, en conjunto, superan los 8,1 millones de euros de inversión: la reforma integral del colegio de Villarta, con más de 800.000 euros y cuyas obras ya han comenzado; la segunda fase del colegio de Chillarón de Cuenca, dotada con 3 millones de euros y que también arrancará en unos días; y la construcción del nuevo colegio de Las Pedroñeras, con una inversión estimada de 4,3 millones de euros y el proyecto actualmente en fase de redacción.
La delegada de la Junta ha cerrado la comparecencia señalando que todos estos datos responden a un mismo modelo: “una educación pública con más profesores y mejores ratios, inclusiva, comprometida con el medio rural, moderna y con una inversión sostenida en sus centros, que es modelo en el que creemos y por el que trabajamos desde el Gobierno de Castilla-La Mancha”.























































