Bendita locura la del Sargal, la del FS VivoCuenca y la de un equipo azulón acostumbrado a provocar infartos en las gradas. Porque hasta en dos ocasiones llegó a ir con tres goles de desventaja, ante un rival muy serio y aspirante a todo, y, aun así, la sensación de que podía remontar acordándonos de gestas anteriores sobrevolaba el pabellón. Y llegó. Pocos guionistas hubieran escrito una segunda parte como la que se vivió, aunque probablemente muchos hubieran puesto el mismo final: otra remontada más de los de siempre, el FS VivoCuenca.
El Toledo no tuvo miramientos desde el comienzo. Salió decidido a llevarse los tres puntos en juego del Sargal y arrancó arrollador y en apenas cinco minutos ya mandaba por 0-3 en el marcador. Con mucha movilidad, con buena circulación de balón y determinación para atacar.
Parecía que se le iba a hacer largo el encuentro al FS VivoCuenca, pero sí hay algo que caracteriza a los azulones es su corazón. Porque cuando peor pintaba la cosa, tiraron de emociones para equilibrar el choque. Ayudó el tanto de Moha en una falta desde el borde del área, poco después de encajar el tercero, y en un deporte tan emocional como este, el 1-3 sirvió para que unos creyeran en la remontada y otros dudaran de su plan de juego.
Un robo de Raúl Pérez al último hombre permitió a Budia colocar el 2-3… y empezó un partido nuevo, de tú a tú, con dos equipos muy intensos que se dejaban todo sobre el parqué. El FS VivoCuenca tuvo varias acciones para empatar, mientras que el FS Toledo también se recompuso y movió bien el balón. Sin embargo, todo lo eléctrico que fue el choque en el marcador en los primeros minutos, en los siguientes solo cambió en cuanto al número de faltas.
Con el descanso en el horizonte, llegó la jugada individual de Jota, que cruzó desde su campo ante varios intentos locales de pararle para acabar poniendo el 2-4 con el que se marcharon a vestuarios.
El tanto afectó al FS VivoCuenca, que no slió bien al comienzo de la segunda mitad. Así llegó otro gol de Jota, que ponía el 2-5 y complicaba en exceso el choque. Sin nada que perder, el FS VivoCuenca recuperó su esencia, porque a garra hay pocos equipos que le puedan igualar. Y así fue cómo se fue llevando el partido a su terreno ante un Toledo que, a pesar de ganar por tres goles, se veía que no estaba cómodo.
Faltaba romper la barrera del gol, y este llegó en el 26′, con un tanto de Mario Benítez desde el ala derecha. Eso reactivó a los locales, que poco después se colocaban a solo uno en un tanto que el acta dirá que lo metió Valen, pero en realidad fue su fe. Porque se lanzó con todo ante un posible rechace de Pablo a tiro de Budia, y llegó… Lo metió con el hombro, pero hubiera sido con cualquier otra parte por cómo leyó la jugada.
Es solo una acción, pero sirve para poner cómo estaba el FS VivoCuenca en este momento del choque. Y ahí, con los ojos inyectados en la remontada, la terminaron culminando. Budia puso el 5-5 en el 30′ tras una contra lanzada por Raúl Pérez y con Peñu sirviéndole el tanto, mientras que El Sargal se vino abajo en el 32′ cuando el talaverano Álvaro Varas puso el 6-5. Un tiempo muerto visitante buscó la reacción, pero nada más volver al parqué, todavía en el 32′, Varas volvía a marcar para poner el 7-5.
El Toledo colocó portero-jugador y es cierto que el FS VivoCuenca sufrió, que los visitantes tuvieron ocasiones, y que Fer se hizo gigante en portería. Por si fuera poco, Valen leyó un pase y a perta vacía consiguió poner el 8-5 que hacía presagiar el triunfo.
Pero el VivoCuenca no sabe lo que es ganar cómodo, fácil ni sin sufrir. Alejo, a falta de cuatro minutos, recortaba distancias y ponía de nuevo picante a la parte final del partido. Todavía más complicado se puso cuando Lorenzo pivotó bien para poner el 8-7 con dos minutos por jugar. Y peor pintaba cuando Raúl Pérez veía la segunda tarjeta que dejaba con uno menos a los azulones.
Con tres hombres, más portero, parecía imposible aguantar. Fer hizo lo que estuvo en su mano para sostener al VivoCuenca, pero Jota acabó derrotándole… Pero esto es el VivoCuencaa, repetimos. Faltaban 59 segundos cuando llegó el 8-8 y el bajón emocional podía indicar que los visitantes se podían llevar los tres puntos. Incluso se lanzaron a por ello, pero quedaba una última bala. Fer, excelso la segunda mitad, recogió un balón y lanzó desde su portería con puntería para poner el definitivo 9-8 a falta de 32 segundos.
Con esta victoria, el FS VivoCuenca sigue inmaculado en El Sargal. Seis puntos de seis posibles en casa, aunque en su debe todavía falta puntuar a domicilio. Metidos en medio de la tabla, esperan reaccionar lejos de Cuenca en la quinta jornada, cuando visiten al Mensalbas (por delante en la tabla, con un punto más que los conquenses).













































