El mercado de fichajes nunca deja de sorprender. Lo que parece una operación imposible en junio puede convertirse en una posibilidad real en agosto. Y lo que en un momento determinado no encaja en los planes de un futbolista, meses después puede presentarse como una opción atractiva.
La UB Conquense está viviendo una situación que refleja perfectamente esa realidad.
Con gran parte de su plantilla ya configurada para la temporada 2026/27, el club blanquinegro ha recibido durante las últimas semanas el ofrecimiento de varios futbolistas con experiencia en la categoría y, en algunos casos, con vínculos directos con la entidad o con la provincia.
Nombres como Sergio Rodríguez, Fernando Cortijo, Adrián Gómez, Rabadán, Monterde, Álvaro Merencio o Borja Marchante han aparecido en la órbita del Conquense en un momento del verano en el que muchas de las posiciones que ocupan ya están cubiertas o muy avanzadas en la planificación deportiva.
Un mercado que cambia de un mes para otro
La situación evidencia cómo puede variar la percepción de un proyecto en apenas unos meses.
El Conquense ha sido tradicionalmente un club que debía competir con otros destinos para convencer a determinados futbolistas. Sin embargo, el escenario actual parece diferente. La estabilidad del proyecto, el crecimiento de la estructura deportiva y la ambición mostrada por la entidad han convertido a Cuenca en un destino cada vez más atractivo dentro de la Segunda Federación.
Eso no significa que exista ningún tipo de reproche hacia aquellos jugadores que en otros momentos priorizaron otras alternativas. El mercado funciona así y tanto futbolistas como representantes están obligados a tomar decisiones pensando en lo que consideran mejor para sus carreras.
Pero mientras unos valoraban otras opciones, la dirección deportiva blanquinegra continuó trabajando en la construcción de su plantilla.
Y ahora, cuando algunos de esos nombres vuelven a aparecer en el radar del Conquense, el margen de maniobra es mucho menor.
Una planificación adelantada
Una de las claves del verano conquense ha sido la anticipación.
El club ha conseguido cerrar gran parte de sus movimientos con tiempo suficiente, evitando llegar a las últimas semanas de mercado con necesidades urgentes. Esa circunstancia provoca que muchas oportunidades que podrían haber sido interesantes semanas atrás ya no tengan el mismo encaje deportivo.
La prioridad en La Fuensanta sigue siendo mantener el equilibrio de una plantilla diseñada bajo unos criterios concretos y no modificar la hoja de ruta únicamente por la aparición de futbolistas con cartel dentro de la categoría.
Exblanquinegros que siguen buscando destino
Paralelamente, varios jugadores que formaron parte del Conquense en temporadas recientes continúan sin encontrar equipo a estas alturas del verano.
Es el caso de futbolistas como Kyriazis, Peña, Quique González, Sedibeh, Josiel Núñez o David Soto, cuyas situaciones responden a circunstancias muy diferentes.
Algunas salidas estuvieron motivadas por decisiones estrictamente deportivas. Otras estuvieron relacionadas con la planificación del club o con la necesidad de acometer una renovación profunda de la plantilla. También hubo casos condicionados por cuestiones físicas, como ocurrió con Peña.
Por ello, desde la entidad no se vincula la situación actual de estos jugadores con las decisiones adoptadas meses atrás, sino con la complejidad de un mercado cada vez más competitivo y en el que numerosos futbolistas contrastados alcanzan agosto sin haber definido todavía su futuro.
Un proyecto que gana atractivo
Quizá la principal conclusión que deja este escenario es el cambio de percepción que ha experimentado el Conquense dentro del mercado.
El proyecto blanquinegro ha ganado peso y atractivo para futbolistas y representantes. La apuesta por perfiles jóvenes, la profesionalización de diferentes áreas del club y la ambición deportiva han contribuido a situar a la entidad en una posición distinta a la de años anteriores.
Pero ese crecimiento también implica una mayor capacidad para seleccionar perfiles y mantener una línea deportiva marcada desde el inicio del verano.
Porque el mercado no solo trata de encontrar buenos futbolistas. También consiste en acertar con los tiempos.
Y en ese sentido, la situación actual refleja una realidad que hace no demasiado tiempo parecía difícil de imaginar: mientras hace algunas temporadas era el Conquense quien tenía que convencer a determinados jugadores para vestir la camiseta blanquinegra, ahora son cada vez más los futbolistas que ven en Cuenca una oportunidad atractiva para continuar su carrera.


































































