La atleta María Vicente, vinculada a la provincia de Cuenca por sus raíces familiares en Huélamo, sigue demostrando que ha recuperado su mejor versión. La heptatleta española completó una brillante primera jornada en el Campeonato de Europa de Birmingham y se encuentra en disposición de pelear por su propio récord de España en una competición que está suponiendo su confirmación definitiva tras un largo periodo marcado por las lesiones.
La deportista catalana, cuya madre es natural de la Serranía conquense, cerró las cuatro primeras pruebas del heptatlón con 3.751 puntos, una cifra que mejora en 86 puntos el ritmo que llevaba cuando estableció la actual plusmarca nacional de 6.304 puntos. Tras la primera jornada ocupa la octava posición provisional, aunque las sensaciones son especialmente positivas de cara a las tres pruebas restantes.
Vicente arrancó el campeonato con un destacado registro de 13.38 segundos en los 100 metros vallas, muy cerca de sus mejores marcas, para posteriormente superar el 1,77 en salto de altura, una marca que iguala uno de sus mejores registros históricos. Completó la jornada con un lanzamiento de peso de 13,09 metros y un tiempo de 23.71 en los 200 metros.
Más allá de los números, la gran noticia para el atletismo español es volver a ver competir con confianza a una atleta que ha atravesado años complicados por las lesiones.
La heptatleta ya había dejado muestras de su recuperación hace apenas unas semanas al proclamarse campeona de España de heptatlón, confirmando que vuelve a estar entre las grandes referentes nacionales de las pruebas combinadas.
Ahora, con tres pruebas todavía por disputarse —longitud, jabalina y 800 metros—, la atleta con raíces conquenses mantiene intactas sus opciones de acercarse a su récord nacional e incluso superarlo, en lo que supondría un nuevo capítulo brillante para una de las deportistas más talentosas que ha dado el atletismo español en las últimas décadas.



































































