Cuando el baloncesto era el deporte rey en Cuenca

Cuando el baloncesto era el deporte rey en Cuenca

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Actualmente, el pabellón El Sargal es el escenario que acoge los partidos del equipo conquense que más alto figura en el panorama nacional, un Liberbank Ciudad Encantada de récord que juega, y cómo lo hace, en la Liga Asobal. El balonmano es hoy día el deporte rey en la capital conquense, que también cuenta con un nutrido grupo de seguidores fieles a la Unión Balompédica Conquense. Sin embargo, en la década de los 80 no era así, y ni el fútbol ni el balonmano eran los deportes a seguir por la afición conquense, que entonces disfrutaban del desempeño de otros clubes.

En una época en la que el boxeo vivía sus últimos coletazos de fama en España, con grandes púgiles como el vasco José Manuel Urtain a principios de los 70, o posteriormente el fajador conquense Manuel Massó, campeón de Europa en 1977, era el baloncesto el que hacía las delicias en Cuenca. El recién estrenado El Sargal acogió en 1978 todo un Campeonato de Europa juvenil, que servía para poner el broche de oro a su inauguración. Jugadoras de la talla de Cecilia García o Mercy Marrero, posteriormente internacionales absolutas, jugaron en Cuenca en un torneo que se llevó la intratable Unión Soviética.

A nivel de clubes, el Baloncesto Cuenca era la punta del iceberg en el deporte conquense, con una Balompédica que retornó a Tercera División en 1980 y que gozó de un equipo juvenil en la 79/80 en la máxima categoría del fútbol español, o el voleibol también en apogeo a principios de los 80. Pero cada fin de semana era el Baloncesto Cuenca, con una plantilla formada prácticamente de forma íntegra por jugadores de Cuenca, la que ponía la ilusión.

Así, en la campaña 78/79 y tras un inicio de temporada espectacular en Tercera División en su grupo 4º, siempre comandada por el CB Renfe de Ciudad Real, el equipo entrenado por Ramón Solano se situó como uno de los posibles aspirantes a acompañarles en el ascenso a Segunda División. No obstante, el mítico Vicente Paniagua, entrenador del conjunto ciudadrealeño, siempre señaló a los conquenses como el otro equipo que ascendería.

Y no se equivocó. Hubo que esperar a la última jornada del campeonato, donde los conquenses necesitaban, como mínimo, el empate en casa del colista CB Puertollano. Era el 1 de abril de 1979, y los conquenses no fallaron. Victoria sin paliativos, 68-105, siendo el triunfo más importante en la historia del baloncesto conquense. Participaron en la misma Ramón Encinas, Escamilla, Santos, Santiago Yubero (31 puntos), Piter (16), Víctor (5), Paco Romero, Fernández Marín (45), Medina (10), Benitez y Miguel Ángel González. Todos ellos auparon a hombros y pasearon por la cancha a Román Solano.

Como reconocimiento a su ascenso, se celebró un partido entre el propio Club Baloncesto Cuenca y el conjunto de la Asociación Española de Baloncestistas Internacionales, entre los que figuraban nombres tan importantes como José Luis Sagi-Vela, Clifford Luyk o Vicente Ramos, entre otros.

Su ascenso permitió consolidar el baloncesto en la capital, y se vivieron importantes acontecimientos. Por ejemplo, la primera edición del Torneo La Unión y el Fénix Español, celebrado en 1980 y con presencia del Estudiantes y el Marlboro All Star americano, así como el Baloncesto Cuenca como anfitrión y el Dribling madrileño. O los Trofeos San Julián, que trajeron a la capital equipos como el Cibona (entre los que estaban el malogrado Drazen Petrovic) o el Real Madrid (con Biriukov, López Iturriaga o Romay, entre otros).

A pesar de que en la 84/85 el equipo quedó en puestos de descenso, la reestructuración de la categoría les hizo mantenerse en la división. Y llegaron posteriormente sus mejores resultados en la categoría, resaltando especialmente la 87/88, en la que finalizaron terceros y se clasificaron para la segunda fase, en la que fueron sextos.

Ya en la década de los 90, el baloncesto perdió la categoría, pero tuvo más de 10 años en los que fue la punta del iceberg del deporte conquense. Y es que en este deporte hay grandes nombres muy relevantes en el mundo del deporte conquense. Ramón Solano, Paulino Fernández, Santiago Yubero, José Vicente Muelas ‘Pirata’, Pedro Muñoz ‘Piter’, De las Heras, Juan Madrid, también en chicas como Cristina Cubillo, Laura Figueroa o la olímpica en Barcelona 92 Ana Belén Álvaro, con gente que llegó después como Fermín Cañizares, un omnipotente Alberto Almodóvar, que compagina actualmente el equipo masculino y femenino, o todo un campeón de Europa sub 16 y actualmente en LEB Plata, Pablo Pérez. Muchos nombres que tienen una cosa en común, su pasión por el baloncesto y el lograr que este deporte siga muy vivo, independientemente de su categoría, en Cuenca.

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