La futbolista conquense Marina Soriano ha cerrado su primera temporada con el filial granota del Levante UD celebrando el título de campeona de la II Copa Valenta, después de que su equipo se impusiera en una reñida tanda de penaltis (5-4) al concluir el choque contra el Elche CF femenino con empate a dos en el marcador.
Andrea Herrero adelantó al Elche Femenino, pero Gonzi primero y un gol de Rocamora en propia puerta, después, dieron la ventaja al Levante. En la recta final, Claudia Rabasco lograba un empate que se mantendría hasta concluida la prórroga, llevando la eliminatoria a los penaltis. Ahí, la guardameta granota fue decisiva para que su equipo se llevase el trofeo a casa.
De esta manera, la conquense concluye con una gran alegría una temporada llena de luces y alguna sombra por culpa de las lesiones. No obstante, pasado el calvario de esa rotura muscular que le impidió acudir a la convocatoria de la Selección Española Sub17, la jugadora ha seguido creciendo en el entorno de un equipo consolidado en el fútbol femenino como el Levante UD.
Marina llegó al conjunto granota para formar parte de su filial, compitiendo actualmente en la Segunda RFEF, participando también en las sesiones de entrenamientos con el primer equipo. Un gran rendimiento que se vio correspondido con la llamada del combinado nacional, pero una rotura fibrilar, primero, y un esguince de rodilla, después, la apartaron de los terrenos de juego durante dos meses.
Superado el «bache», la conquense volvió a demostrar su potencial en una temporada que ha acabado con este trofeo regional en un gran partido ante el Elche CF Femenino.




































































