Los conquenses llegaron a dominar por 3-1, pero dos goles en los últimos minutos permiten al Hellín rescatar un punto en un auténtico partidazo
El Minglanilla se quedó a las puertas de sumar su segunda victoria consecutiva después de empatar 3-3 ante el Hellín en un encuentro vibrante, de alternativas y con emoción hasta el último suspiro. Los conquenses llegaron a ponerse con una ventaja de dos goles en la segunda mitad, pero el conjunto visitante reaccionó en el tramo final y terminó rescatando un punto con un tanto en el descuento.
Pese al empate, el Minglanilla mantiene su condición de invicto y suma cuatro puntos después de las dos primeras jornadas, tras la victoria conseguida en su estreno liguero.
Desde el comienzo quedó claro que el partido iba a enfrentar a dos equipos con argumentos para hacer disfrutar a los aficionados. El ritmo fue altísimo durante los primeros minutos y el Minglanilla salió mejor plantado, llevando la iniciativa y generando problemas a la defensa del Hellín.
El buen inicio local encontró recompensa en el minuto en el que Antonio abrió el marcador. Una falta lateral ejecutada por Sergio encontró la cabeza del jugador minglanillero, que, prácticamente desde fuera del área, conectó un espectacular remate que se coló por la escuadra, lejos del alcance del guardameta visitante.
El 1-0 hacía justicia al buen arranque del conjunto conquense, aunque poco después el partido sufriría un importante contratiempo para los locales con la lesión de Antonio, autor precisamente del primer tanto.
Con el paso de los minutos el Hellín fue equilibrando la contienda y comenzó a buscar con mayor frecuencia el disparo desde fuera del área. El empate llegó a través de una falta directa aparentemente lejana y muy escorada. El lanzamiento cogió altura y efecto antes de caer de manera sorprendente en el centro de la portería para establecer el 1-1 por medio de Álvaro García.
El encuentro entró entonces en una fase de máxima igualdad, con ambos equipos presionando y buscando espacios. El Minglanilla trataba de aprovechar los huecos a la espalda de la defensa visitante mientras el Hellín adelantaba líneas y recurría con frecuencia al disparo exterior.
Nacho vuelve a adelantar al Minglanilla
Tras el descanso, los locales encontraron nuevamente espacios para correr y consiguieron generar superioridades por las bandas que les permitieron hacer daño al Hellín.
Una de esas acciones terminó en penalti a favor del Minglanilla, que Nacho se encargó de transformar para poner el 2-1.
El tanto dio confianza a los locales, que se juntaron algo más atrás ante un Hellín obligado a asumir riesgos y a colocar cada vez más efectivos en posiciones ofensivas.
El Minglanilla encontró entonces una situación perfecta para salir a la contra. Los locales enlazaron varios pases hasta plantarse en la frontal. Manuel sacó un disparo con la zurda que el guardameta repelió hacia un costado, pero Héctor, muy atento, había seguido la trayectoria del balón y aprovechó el rechace para marcar también con la izquierda el 3-1.
Con poco más de un cuarto de hora por delante, el Minglanilla parecía tener el partido encarrilado, aunque el equipo conquense era consciente de que el encuentro estaba lejos de estar decidido.
El Hellín rescata un punto en el descuento
El Hellín no bajó los brazos y siguió acumulando jugadores en ataque. La recompensa llegó en el minuto 88, cuando una falta lateral muy escorada terminó convirtiéndose en un auténtico golazo de Álvaro García de nuevo. El lanzamiento salió con enorme potencia y se alojó en la escuadra, haciendo imposible cualquier intervención de Iker.
El 3-2 llenó de incertidumbre los últimos minutos.
Y la remontada visitante se completó ya en el descuento. En el minuto 91, un saque de banda cerca del córner terminó en una acción desafortunada para los locales. En el intento de despejar de cabeza, el balón fue peinado hacia atrás por un jugador del Minglanilla y acabó describiendo una trayectoria envenenada que terminó superando al guardameta.
El 3-3 cayó como un jarro de agua fría sobre el conjunto conquense, que había tenido la victoria en su mano.
A pesar del golpe, el punto permite al Minglanilla continuar invicto y situarse con cuatro puntos de seis posibles tras las dos primeras jornadas. Un empate con sabor agridulce para los locales después de haber dominado buena parte del encuentro y haber llegado a disponer de una ventaja de 3-1, pero que también evidencia la competitividad de un equipo que está demostrando que puede mirar con ambición esta temporada.


























































