La extraña temporada de la liga Asobal, a causa de la pandemia y los positivos por coronavirus en las diferentes plantillas, lleva a que a mediados de noviembre, tras dos meses de competición, haya muchos partidos aplazados. La tabla clasificatoria es un baile de números entre equipos que han jugado entre cinco y nueve encuentros, lo que refleja también la incertidumbre de cuál puede ser el puesto real de cada equipo.
El Incarlopsa Cuenca, con siete partidos disputados, marcha octavo con 9 puntos, aunque esta semana confía en aumentar el número de puntos. Será la primera semana en la que dispute dos encuentros, después de que a comienzos de octubre tuviera también dos partidos marcados en el calendario. Por aquel entonces, ganó entre semana al Cisne para después suspenderse el choque ante el Puerto Sagunto por el brote surgido en el club conquense.
En esta ocasión, y si el virus lo permite, el Incarlopsa Cuenca tendrá que jugar ante el Nava, este próximo miércoles a las 20:30 horas, y el sábado en Cuenca recibirá al BM Guadalajara, a partir de las 21 horas. Dos compromisos complicados, ambos televisados, aunque también propicios para sumar puntos que les permita afianzarse en la parte alta de la tabla.
Aun así, no hay confianzas y sí esperanza e ilusión en el Incarlopsa Cuenca, conscientes de que esta temporada tan atípica también está reflejando resultados sorprendentes. Sin el portero Leo Maciel y sin el central Pablo Simonet, el resto de componentes de la plantilla sí están a disposición de Lidio Jiménez.
Después del parón de selecciones, en el que el único jugador convocado de los conquenses fue Davide Bulzamini, han recargado las pilas para el regreso de la liga Asobal.


































































