La homologación de la pista Luis Ocaña está más cerca que nunca. Los operarios llevan varias semanas trabajando sobre los últimos flecos necesarios.
Lo último que quedaría es que se compacte la arena de caída del peso pero dicha reforma lleva unas semanas en proceso para conseguir que el firme quede compacto. Ahora mismo, las calles 1 y 2 se encuentran con arena y pequeñas piedras por lo que se requiere de la finalización de esta remodelación para que sea completamente practicable.
La pista nació en 1995 y perdió la homologación en 2017. Si se recupera de una vez por todas, Cuenca volvería a contar con una pista homologada, lo que permite que las marcas realizadas en Cuenca sean válidas, así como que la instalación pueda acoger competiciones.



































































