La atleta María Vicente ha firmado uno de los regresos más emocionantes del atletismo español. La heptatleta catalana, con raíces familiares en la provincia de Cuenca, concluyó octava en el Campeonato de Europa de Birmingham y batió su propio récord de España de heptatlón con una puntuación de 6.372 puntos, mejorando en 68 puntos la anterior plusmarca nacional que poseía desde 2021.
Más allá del resultado, Vicente quiso destacar el significado personal de una actuación que llega después de varias temporadas marcadas por las lesiones y los contratiempos. En un mensaje publicado en su cuenta personal de Instagram, la atleta reconoció que hace apenas unos meses habría sido incapaz de imaginar un desenlace como el vivido en Birmingham.
«8ª de Europa y Récord de España», escribió junto a una reflexión en la que subraya que ha vuelto a disfrutar de la competición, dejando a un lado la presión de los objetivos y recuperando la confianza en sí misma. La deportista destacó especialmente su capacidad para recomponerse tras algunas pruebas que no comenzaron como esperaba y para mantener la lucha hasta el final.
La actuación de Vicente tuvo un valor añadido por el contexto en el que se produce. La atleta de L’Hospitalet de Llobregat sufrió una grave lesión en el tendón de Aquiles en 2024 cuando atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. Desde entonces, su objetivo ha sido recuperar las sensaciones que la llevaron a convertirse en una de las grandes referencias europeas de las pruebas combinadas.
En Birmingham completó un heptatlón de enorme regularidad con registros de 13.38 segundos en 100 metros vallas, 1,77 metros en altura, 13,09 metros en peso, 23.71 segundos en 200 metros, 6,42 metros en longitud, 44,02 metros en jabalina y 2:14.81 en los 800 metros, alcanzando la mejor puntuación de su carrera deportiva.
Tras la competición, Vicente admitió que lo más importante no fue únicamente la marca ni la clasificación final. «He vuelto a notar esa chispa competitiva que hacía mucho que sentía borrosa», señaló en su publicación, donde también agradeció el apoyo recibido por su entorno más cercano, con una mención especial a su entrenador Ramón Cid, a sus compañeros de entrenamiento y a su familia.
La octava posición europea y el nuevo récord de España consolidan la recuperación de una atleta que ya fue campeona del mundo y de Europa en categorías inferiores y que continúa siendo una de las grandes esperanzas del atletismo español de cara a las próximas grandes citas internacionales.
Para María Vicente, el resultado de Birmingham representa mucho más que una marca histórica. Es la confirmación de que vuelve a sentirse atleta. Y, sobre todo, de que la ilusión por competir vuelve a estar intacta.


































































