El pasado domingo, Casas de Benítez y su equipo de fútbol sala, el Benitense FS, tenían ante sí, una cita histórica, donde el pequeño pueblo conquense podía ascender a Preferente FS.
Una localidad de algo más de 800 habitantes, donde más de la mayoría de sus habitantes, son socios y seguidores del equipo del pueblo, el Benitense FS.
Desde su creación, el equipo rojillo siempre ha tenido entre `ceja y ceja´ el poder cosechar el ascenso. Bien es verdad, que a pesar de rozarlo en varias ocasiones, siempre terminaba por falta algo para poder certificarlo.
El pasado domingo, tras una temporada de ensueño, el Benitense por fin, pudo cumplir su gran sueño.
Tras haber `desperdiciado´ la anterior jornada en su visita a Lezuza la primera de sus balas para poder certificar el ascenso de manera matemática.
En la segunda de esas `balas´, recibían a La Solana, que no se jugaba gran cosa, más allá de defender su honor e intentar escalar algún puesto en la clasificación. Las opciones del Benitense eran claras y concisas: ganar les haría ser equipo de Preferente. Todo ello, a siendo todavía la penúltima fecha antes de la finalización de la liga.

La realidad es que dentro de una jornada festiva y un espectacular planning, el Benitense no falló a su gente y no dio opciones a La Solana, endosándole un contundente 9-3. El municipal se `caía´ tras la conclusión del choque.
Con el ascenso ya certificado, el Benitense y en general Casas de Benítez se echó a la calle para celebrar un día festivo y que por supuesto, pasaría a la historia del municipio conquense.

Primero, tras la victoria, tendría lugar una comida de hermandad en el Ayuntamiento. Tras ello, habría la tradicional `rúa´ por el municipio, con su correspondiente celebración, que finalizaría con la estatua de Don Quijote y Sancho Panza, vistiéndose de gala para la ocasión.

Por último, el Bar Joma y sitio de confianza para el equipo, acogería la traca final, donde jugadores y aficionados se unirían en uno, para disfrutar de un hecho histórico.
De esta manera, el Benitense tiene licencia para soñar la próxima temporada, en una competición durísima a la par que muy larga, como es Preferente FS, donde ningún equipo se lo pondrá fácil, pero donde la ilusión y la fe, estarán por encima de cualquier aspecto futbolístico.


































































