La Escuela de Fútbol Sala Ciudad de Cuenca ya ha comenzado a dar sus primeros pasos con un proyecto que nace con la intención de convertirse en una referencia para la formación de jóvenes jugadores de fútbol sala en la capital conquense. Impulsada por Jesús Martínez, Javier Martínez, Juan Culebras y Carlos García, la iniciativa apuesta por un crecimiento progresivo, poniendo el aprendizaje y la educación deportiva por delante de los resultados.
Uno de los impulsores del proyecto, Carlos García, explica que la escuela surge tras varios años de experiencia en la formación de jóvenes. «La Escuela de Fútbol Sala nace a través de Jesús Martínez y Javier Martínez, que llevan dos o tres años entrenando en otra escuela y querían emprender este proyecto para enseñar y aprender más acerca de esta modalidad deportiva. Nos propusieron a Juan Culebras y a mí formar parte de la iniciativa y la verdad es que somos un grupo de cuatro amigos con una ilusión muy grande y con muchas ganas de hacer las cosas bien para que la escuela vaya cogiendo nombre en Cuenca», afirma.
El objetivo de la nueva entidad no pasa únicamente por crear equipos, sino por ofrecer una formación específica en fútbol sala desde las primeras edades. «Sabemos que montar una escuela no es cosa de dos días, pero queremos que los niños se sientan como en casa, que los padres vean que, aunque seamos jóvenes, tenemos mucha ilusión y que aquí se aprenda fútbol sala desde los inicios. Lo más importante es que los chicos se diviertan y disfruten de este deporte», señala García.
La previsión es abrir las inscripciones en los próximos días y formar equipos desde categoría benjamín hasta juvenil, con la intención de reunir alrededor de un centenar de niños durante el primer año. «La idea es tener unos ocho equipos, aunque sabemos que esto es un proceso a largo plazo. No queremos correr más de la cuenta; preferimos hacer las cosas bien para que los chicos aprendan fútbol sala y se sientan a gusto», explica.
Uno de los grandes retos será encontrar instalaciones donde desarrollar la actividad. Pese a las dificultades para disponer de pabellones, los promotores confían en resolver esta cuestión antes del inicio del curso. «Es una de las cosas que más nos está costando, pero tenemos algún sitio bastante avanzado y estamos convencidos de que conseguiremos un espacio adecuado para que los niños puedan aprender y disfrutar del fútbol sala», asegura.
La hoja de ruta del proyecto va más allá de la cantera. La Escuela de Futsal Ciudad de Cuenca también trabaja en la creación de un primer equipo, que competirá inicialmente en la Liga Local de la Diputación de Cuenca, con la intención de dar el salto a la Primera Autonómica en un plazo aproximado de dos años. «Queremos que los niños tengan un primer equipo como referencia y que puedan soñar con llegar hasta él. Nuestro objetivo es implantar el fútbol sala en Cuenca y que los jóvenes puedan elegir entre fútbol once y fútbol sala cuando lleguen a la adolescencia», destaca García.
Con esa filosofía, la nueva escuela inicia su andadura con la ambición de convertirse en un referente de la formación en fútbol sala en la provincia. «Sabemos que en Cuenca es algo que cuesta poner en marcha, pero venimos con toda la intención y toda la ilusión de conseguirlo», concluye uno de sus impulsores.


































































