Habla de educación y deporte como las principales vértebras que han articulado su día a día desde que tiene uso de razón. Ricardo Cuevas es director general de Universidades, Investigación e Innovación en la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Largo es el cargo, como también lo son sus jornadas de trabajo. Por ello encuentra en el deporte ese refugio al que acude cuando necesita conectar consigo mismo.
Hunde sus raíces en Belmonte y es allí donde comienza su andadura deportiva -influenciado por su abuelo materno- en el club deportivo del municipio, jugando al fútbol: “Recuerdo aquella época como algo maravilloso. Nos permitió hacer deporte, actividad física y mantenernos en forma”. Recuerda viajar por toda la región y exprimir el jugo del deporte más allá de la competición: “Aprendimos a practicar deporte, pero también aprendimos el valor de la educación, la cooperación y la amistad. Nos sirvió sin duda para tener más salud, pero también para crecer como personas. Particularmente, nunca viví la competición como un fin”.

Finalizó Bachillerato y llegaba el momento de elegir el rumbo de su futuro profesional. Tenía claro que quería seguir vehiculando su devenir con la actividad física como motor y, por ello, escogió Ciencias del Deporte en la Universidad de Extremadura. Durante esos cuatro años pudo adquirir una formación de lo más completa. Combinó deportes más clásicos como fútbol, baloncesto, balonmano, voleibol, natación o atletismo con otras disciplinas entre las que destaca la gimnasia deportiva o los deportes de aventura: “Te permite tener un bagaje muy amplío, adquiriendo muchas herramientas para tu futuro laboral. En esos años aprendí la importancia del trabajo en equipo, algo que trato de utilizar día a día en mi trabajo actual”.
Tras acabar la carrera y empezar a dar clase, cambió los deportes colectivos por los individuales. No lo hizo por elección, sino por necesidad: “Siempre disfruto más del deporte en equipo porque te aporta mucho más a la hora de socializar, pero al hacer deporte solo puedes completar tu rutina deportiva más rápido”. Entonces comenzó a practicar natación y se aficionó al atletismo. Destaca el privilegio de tener una provincia como pocas para la práctica deportiva, algo que aprovecha muy bien el Circuito de Carreras Populares de la Diputación Provincial: “Es una provincia con gran diversidad de entornos, matices y paisajes y esta institución lo ha sabido leer, se nota en el éxito de esta propuesta”.
Entre todas las carreras, Ricardo destaca la experiencia de participar en la media maratón de Berlín en 2014: “Este circuito es uno de los mejores para carreras de larga distancia al ser una ciudad plana. Por eso se le asocia a récords en carreras de fondo, por lo que es especialmente atractivo para los que nos gusta el atletismo. Es una prueba que tiene sus orígenes en la extinta República Democrática Alemana. Y, sobre todo, correr por lugares históricos como la puerta de Bandeburgo o el Checkpoint Charlie, lo hace especialmente atractiva”. Hacia Alemania partió con un grupo de amigos con los que preparó la competición. Reconoce que estuvo casi medio año entrenando de manera más sistemática y modificando su rutina habitual, introduciendo entrenamientos con series, intervalos, cambios de ritmo y tiradas más largas.

Ahora vive la actividad física como una opción de ocio y desconexión, la mejor vía de escape para aliviar la tensión que supone ser el representante de la universidad y la investigación en el gobierno de la región: “Sin el deporte no sería quién soy ahora. Me gusta hacerlo por las mañanas para afrontar el día con energía, antes de que el teléfono comience a sonar. Eso me permite también sacar tiempo para conciliar la vida familiar”. Ha incorporado a su rutina deportiva el gimnasio. Intenta acudir al menos tres días en semana, combinando cardio con algo de tonificación y fuerza.
EL DEPORTE COMO DOCENTE E INVESTIGADOR
Lejos de quedarse en la superficie, decidió bucear para profundizar en el ecosistema del deporte. Empezó a impartir clases como profesor de Educación Física en diferentes colegios de Cuenca y Albacete: “Si tuviese que destacar algo de mi faceta en el ámbito deportivo es la cuestión formativa, que es lo que más me gusta, utilizando el deporte como herramienta educativa”. Busca que sus alumnos aprendan los valores del deporte para convertirse en mejores personas, algo que también trata de inculcar a sus hijos. Además, pone en valor la importancia del deporte por salud ante una sociedad cada vez más sedentaria: “La OMS afirma que ahorraríamos más 60.000 millones de dólares al año en gasto sanitario si realizásemos más actividad física de forma regular”.
Pudo compaginar su vocación docente con sus estudios de doctorado ya en la Universidad de Castilla-La Mancha. En 2010 leyó su tesis ejerciendo como profesor en el campus de Albacete. Centra su línea de investigación en la psicología del deporte: “Si se practica de forma habitual puede ayudar a conseguir una mejor salud mental en general, pero también ayuda a aumentar la motivación de los estudiantes, su rendimiento académico o incluso su bienestar emocional y su autoestima”. Como director de Universidades, se enorgullece de la apuesta del gobierno de Emiliano García-Page por la UCLM y, entre otras muchas cosas, destaca las facilidades que presta la universidad regional a los deportistas de alto rendimiento gracias al nuevo programa de conciliación académica y deportiva impulsado por el equipo rectoral liderado por Julián Garde.
En su labor de servicio público se vislumbra su vocación como maestro. Y es que le sigue preocupando la mejora de la docencia, la investigación y, sobre todo, la educación, aquella que intenta inculcar a través de los valores que otorga el deporte.



























































