El REBI Balonmano Cuenca arrancó la temporada con derrota ante el Recoletas Atlético Valladolid, en un encuentro tras el que Lidio Jiménez puso el foco principalmente en la diferencia entre ambas porterías y en la falta de acierto de su equipo en situaciones claras de lanzamiento.
El entrenador conquense consideró que su equipo cumplió uno de sus principales objetivos defensivos al dejar al rival en 28 goles, pero apuntó a un dato determinante para explicar el resultado: 17 paradas de la portería vallisoletana por siete de la conquense. «Para mí eso es fundamental. Dejarles a ellos con 28 goles creo que era nuestro reto y lo hemos conseguido. Es un problema de acierto en ataque, de saber dominar los partidos y saber cuándo podemos parar», analizó.
Jiménez destacó especialmente el comienzo del REBI Cuenca, aunque lamentó que su equipo no consiguiera aprovechar esos buenos minutos para abrir una diferencia mayor: «Hemos tenido un inicio espectacular, un inicio buenísimo a nivel defensivo y ofensivo, jugando bien. Ahí hemos podido coger más ventaja».
Uno de los aspectos que más preocupó al técnico fue precisamente la rapidez con la que desapareció esa renta. Cuenca llegó a disponer de tres goles de ventaja, pero Valladolid consiguió neutralizarla en apenas unos minutos. «No puede ser que vayas tres arriba y perdamos la ventaja en dos minutos. Y por tres acciones iguales o parecidas. Tenemos que dominar más esas cosas», reconoció.
Una situación que, además, recordó a algunos encuentros de la pasada campaña. El entrenador señaló que su equipo perdió varios balones en un corto periodo de tiempo que permitieron al Recoletas explotar el contraataque y cambiar la dinámica del encuentro. «Cinco balones que hemos perdido en diez minutos y han aprovechado el contraataque. Les hemos dado la ventaja muy rápidamente. Eso ya nos pasó la temporada pasada en muchos partidos y tenemos que mejorarlo», explicó.
«Hay que meterlas»
La segunda mitad mantuvo al REBI intentando regresar al partido, pero la actuación de la portería visitante terminó convirtiéndose en una barrera. Jiménez insistió en que su equipo encontró situaciones favorables ante el sistema defensivo vallisoletano, pero no consiguió transformarlas.
«Hemos tenido las ocasiones, hemos estado ahí, pero hay que meterlas, hay que meterlas», resumió el técnico, quien incidió especialmente en los lanzamientos desde los seis metros. La diferencia de diez paradas entre ambos equipos terminó suponiendo, a su juicio, uno de los factores decisivos.
El entrenador también valoró el planteamiento ofensivo ante el 6-0 profundo de Valladolid. Cuenca trató de jugar con jugadores de menor tamaño para buscar situaciones de uno contra uno y atacar los espacios ante una defensa con mucha envergadura. Para Jiménez, el problema no estuvo tanto en la propuesta como en la ejecución final.
Además, reconoció que el desgaste físico tuvo influencia durante la segunda mitad debido a las limitaciones en determinadas posiciones y las menores posibilidades de rotación. Aun así, quiso destacar que el equipo continuó peleando cuando el encuentro se había puesto cuesta arriba: «Lo importante es estar ahí, seguir compitiendo. No nos hemos dejado ir en ningún momento del partido».
Jiménez también mostró su descontento con el arbitraje, especialmente por lo sucedido durante la segunda mitad. El técnico entendió que hubo un cambio de criterio respecto al primer periodo y reconoció haberse marchado molesto por ello.
«No me ha gustado el cambio de tendencia de la primera parte a la segunda. Creo que algo ha pasado y ha cambiado la tendencia del arbitraje demasiado claro», afirmó. Sin embargo, quiso separar inmediatamente esta valoración de las razones de la derrota: «No tiene que ver con el resultado. Cuando tiras de seis metros y fallas, fallas tú, no falla el árbitro. Su portero para porque es bueno».
El técnico terminó reconociendo el mérito de un Recoletas Atlético Valladolid al que vio muy sólido defensivamente y con una portería que situó entre las mejores de la competición. «Ha hecho un partido muy serio. Defensivamente está muy bien y tiene una portería de las tres o cuatro mejores de la Liga. Estos son los que ganan partidos», concluyó.
Para el REBI Cuenca queda ahora el trabajo de corregir los errores detectados en este primer compromiso, especialmente la gestión de las ventajas, las pérdidas y la efectividad ante portería. Como recordó Jiménez, «es el primer partido», y el objetivo pasa por seguir compitiendo y creciendo a partir de este estreno.





























































