La Unión Balompédica Conquense está superando las expectativas también donde se construye el futuro de cualquier club: en su Academia.
Cuando todavía faltan entre dos y tres semanas para cerrar el periodo de inscripciones, el número de niños y niñas inscritos ya supera las cifras alcanzadas en años anteriores. Un crecimiento que desde el club se considera especialmente importante porque todo apunta a que los números seguirán aumentando durante las próximas semanas.
Pero hay algo incluso más importante que la cantidad: el talento que está llegando y la estructura que se está construyendo para desarrollarlo.
Más niños, más niñas y más talento
La nueva etapa de la Academia está permitiendo atraer a jóvenes jugadores de Cuenca y de otros puntos de la provincia, algunos de ellos con un enorme potencial y que han elegido el Conquense para continuar su formación.
El objetivo no es tener cantera simplemente por tenerla.
El objetivo es detectar talento, formarlo mejor y crear un camino real hasta el primer equipo.
Para conseguirlo, el club ha querido dar también un salto importante en los banquillos y en la metodología.
La incorporación de profesionales como Catanha, aportando toda la experiencia acumulada durante su carrera en el fútbol profesional, o Pacheco, dentro de la estructura y metodología deportiva del club, forma parte de una apuesta mucho más amplia por elevar el nivel de formación.
Experiencia, metodología y talento joven bajo una misma idea: que vestir la camiseta del Conquense desde pequeño signifique formarse en un entorno cada vez más profesional.
Una Academia conectada con el primer equipo
El gran cambio que quiere impulsar el Conquense es que la cantera deje de entenderse como una estructura independiente.
Academia y primer equipo deben formar parte del mismo proyecto.
Los jóvenes deben poder mirar hacia La Fuensanta y saber que existe un camino. Que quien tenga talento, trabajo y rendimiento encontrará oportunidades para seguir creciendo dentro del club.
Por eso, el crecimiento actual de inscripciones es mucho más que una cifra.
Significa más familias confiando en el proyecto, más talento dentro de la estructura y una generación cada vez mayor de niños y niñas creciendo con el escudo del Conquense.
Y lo más significativo es que todavía quedan semanas de inscripciones.
Si estos son los números antes de cerrar el periodo, el resultado final puede convertir esta temporada en uno de los mayores saltos recientes de la Academia del Conquense.
El proyecto crece arriba.
Pero, quizá todavía más importante, empieza a crecer con fuerza desde abajo.
Más cantera. Más talento. Mejores formadores. Más futuro.
El Conquense supera expectativas. Y el futuro empieza en su Academia.

































































