Este próximo domingo 13 de octubre la corredora conquense Sandra Sánchez García correrá su sexta maratón.
Lo hará nada menos que en Estados Unidos, concretamente en Chicago y será su tercera Major. Las Abbott World Marathon Majors (WMM o más popularmente Majors) son las maratones de Berlín, Boston, Chicago, Londres, Nueva York y Tokio, las más selectas del mundo, las de mayor prestigio. Sandra ya ha corrido en Nueva York y en Berlín y por tanto Chicago será su tercera Major.
Sandra se animó a desafiar la mítica distancia de los 42,195 kilómetros en 2016, cuando ya llevaba más de 3 años corriendo y bastantes medias maratones en sus piernas. Lo decidió después de terminar la media maratón Rock´n Roll de Madrid e ir a buscar a su hermano, para completar el final de su maratón con él. Ese día fue consciente de que su cuerpo quería más kilómetros y no se lo pensó, fue el inicio de su idilio con la mítica distancia de Filípides. En principio iba a ser una y en Chicago irá a por la sexta.

TRAYECTORIA EN MARATÓN
Desde luego lo de Sandra ha sido espectacular en maratón pues en las cinco que ya ha corrido siempre ha mejorado su marca personal.
La primera que disputó fue en Valencia, la maratón “Valencia Trinidad Alfonso”. Fue el 20 de noviembre de 2016 la primera vez que se calzó las zapatillas para desafiar a la carrera más mítica de todas, la que todo corredor popular fondista sueña con terminar al menos una vez en su vida.
En esa primera ocasión llegó a meta en un tiempo de 3 h. 43 m 00 s.
En 2018 volvió a la distancia y fue en la maratón de Barcelona. Mejoró su marca personal, traspasando la línea de meta en 3 h. 37 m 44 s. Bajó en algo más de cinco minutos el tiempo de Valencia.
Ya en 2021 volvía a Valencia y ahí bajó su marca bastante, pegándole un buen bocado al crono ya que consiguió terminar la maratón de Valencia en 3 h. 22 m 57s. En esta ocasión rebajó nada menos que en casi quince minutos su mejor marca.
Y al año siguiente, en 2022, se decide a cruzar el charco y participar en su primera Major, en la maratón que todo corredor sueña con correr algún día, en Nueva York que es sin duda la más popular, la más conocida, la mejor de todas para la mayoría de los maratonianos. Y allí en la ciudad de los rascacielos vuelve a rebajar su marca personal, en esta ocasión en casi dos minutos, terminando en un tiempo de 3 h. 20 m 41 s.
Y el año pasado en Berlín corrió su quinta maratón, segunda Major. Fue el 24 de septiembre y tal vez fue una verdadera sorpresa para ella porque aunque siempre ha ido mejorando su marca en Berlín la dejó en un extraordinario tiempo de 3 h. 05 m 26 s. Sin duda una mejora espectacular dado que según se le quita tiempo a la marca personal cada vez es más complicado bajarla y más en los tiempos en que ella ya estaba. Nada menos que quince minutos de mejora y acercándose ya a bajar de las tres horas.
Gracias al resultado conseguido en Berlín, en 2023 consiguió ser 10ª máster de Castilla-La Mancha y 1ª F45 (1ª de Castilla-La Mancha) y 7ª de España según el ranking de la RFEA.

UNA PROGRESIÓN ESPECTACULAR
Desde que Sandra comenzó su aventura en la maratón la mejora ha sido muy significativa.
En 2016 preparó su primera maratón siguiendo el plan de entrenamiento de una aplicación deportiva. El primer bocado importante al crono se lo da en 2021 en Valencia, primer maratón que prepara teniendo como entrenador a Alberto Fernández Gil. Y el último y más significativo, el año pasado en Berlín, notó ya en gran parte la experiencia y el trabajo acumulado en estos años, por la preparación que cada temporada le va diseñando y ajustando Alberto y la disciplina con la que cada año afronta la preparación de esta mítica distancia.
Sandra asegura tener un respeto absoluto a esta prueba, no solo por la dedicación que exige su preparación, sino porque en esos 42,195 km puede pasar cualquier cosa. Puedes ir muy bien preparado pero que por circunstancias no sea tu día, y lo hemos visto este año en los Juegos Olímpicos de París con un Kipchoge que no terminaba la prueba o con el español Tariku Novales que llegaba desolado a meta también en París, después de vivir un suplicio de carrera. Si a ellos les pasa que parecen de otro planeta, a un corredor popular es bastante más fácil que le suceda. Es importantísimo ir con el trabajo hecho, preparado a conciencia pero también hay que tener en cuenta el factor suerte y que ese día esté de tu lado. Cualquier cosa puede ser determinante: las zapatillas, los calcetines, el tiempo, el circuito, los avituallamientos… y por supuesto también el factor emocional, hay que ser muy fuerte para no rendirse porque según pasan los kilómetros es fácil que la mente nos invite a dejarlo si no nos hemos preparado a conciencia.

EL RETO DE LAS 6 MAJORS
La aventura de las Majors fue más un dejarse llevar que una decisión propia. En esto de las maratones tiene como mejor compañero de fatigas y el mejor ejemplo en su hermano. Él, que por aquel entonces ya llevaba más de 10 maratones en las piernas, se propuso como reto completar los 6 majors y Sandra se dejó llevar. Es algo que no descarta pero que irá completando poco a poco si las circunstancias y la salud se lo permiten. Para ella es más complicado afrontar la preparación de un maratón en el primer semestre del año, ya que como atleta popular esto es una afición que compagina con su trabajo en la biblioteca de la Universidad de Castilla-La Mancha por las mañanas y como profesora asociada en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación por las tardes; por eso necesita comenzar las preparaciones a partir de mayo. Los que le quedarían: Boston, Londres y Tokyo, se celebran entre marzo y abril y se le complica la preparación. Además, para Londres y Chicago es mucho más complicado conseguir dorsal, ya que en ellos los criterios de selección son otros y no vale solo con acreditar marca, por lo que los que le quedan se los plantea ya como un objetivo a largo plazo.
Muchos corredores sueñan simplemente con solo tomar parte en un Major, pero algunos, los más ambiciosos no solo quieren llevarse una medalla de finisher, sino las seis. Si lo consiguen, entran en un club exclusivo y ganas la Medalla de las Seis Estrellas. Quién sabe si Sandra la lucirá algún día con orgullo por haberlas completado todas.
El balance hasta ahora de la experiencia de las Majors es muy positivo para ella. Inició su reto en Nueva York y fue una experiencia increíble. La ciudad se vuelca con la prueba, con los corredores, hay una animación impresionante durante toda la carrera, todo el mundo te felicita después cuando te ven con tu medalla. Lo vivió como una auténtica fiesta. Allí hay que ir a disfrutarla, asegura Sandra.
Y Berlín comprobó que es otra cosa, es salir a correr, a competir. Es un circuito rápido, muy llano, que permite ir gestionando la carrera de forma muy constante y si quedan fuerzas tiene un final para darlo todo desde que se ve a lo lejos la Puerta de Brandemburgo hasta que la cruzas. Ella lo había visto tantas veces en la tele y de repente se vio ahí, viviendo un momento muy épico. Además el tiempo de Berlín fue un gran triunfo personal que la sorprendió.

ESTE AÑO MARATÓN DE CHICAGO
Y este año Chicago. Allí le encantaría volver a superarse porque si algo distingue a Sandra es que es muy competitiva y siempre le gusta dar lo mejor en todo lo que hace.
Sandra afirma que “en otras facetas de la vida hay agentes externos, terceras personas o quizás simplemente el contexto, que no te deja que las cosas salgan como te gustaría o donde el tiempo y el esfuerzo invertido no se ve reconocido, pero en el maratón eres solo tú. Te pones en la línea de salida y tienes 42,195 km para sacar lo mejor de ti, para demostrar todo el trabajo que hay detrás, todo el sacrificio que conlleva preparar esta prueba: horas de sueño, madrugones, muchos kilómetros en solitario, renunciar a otras cosas para llegar en el mejor estado de forma posible… Además, al plan de entrenamiento que cada temporada diseña Alberto para mí, buscando siempre ese punto de mejora, hay que añadirle que desde hace varios años cuido también la alimentación, siguiendo un plan de nutrición sobre todo el mes antes de la prueba, y eso también es un hándicap en el día a día, que a veces te limita la vida social”.
Afronta esta nueva maratón con mucha ilusión porque es la primera vez que durante la preparación no le ha surgido ningún imprevisto. En todas las preparaciones anteriores ha tenido algún parón o reestructuración de entrenamientos por lesiones de mayor o menos envergadura, incluso, una rotura fibrilar a 15 días del maratón, pero esta es la primera vez que completa el plan de entrenamiento sin modificaciones. Así que llega en el mejor pico de forma que podía llegar, con la seguridad de que todo el trabajo está hecho y muy bien hecho, por lo que puede intentar ser ambiciosa con el resultado y volver a intentar acercarse a esas 3 horas. Evidentemente puede salir o no, pero pase lo pase está claro que Sandra estará orgullosa del trabajo de estos meses.
Y sobre todo agradecida a todos los que le ayudan en este proceso que no son pocos: su familia, su marido y su hijo, los primeros y más importantes porque son los que aguantan el día a día. También por supuesto a Alberto, como entrenador, así como a Edu, que salva todas su lesiones y a su amiga Piluca que vigila sus analíticas; a su hermano con sus consejos y experiencia; y a sus amigos y compañeros de equipo: Correligero Cuenca y Run Faster Juan Carlos de la Ossa; además de muchos amigos de otros clubes con los que ha compartido carreras del Circuito de Carreras Populares Diputación de Cuenca, porque siempre son un ejemplo y un apoyo emocional muy importante para ella.
Por ahora el objetivo para 2025, y a la espera que desde la RFEA confirmen las fechas de los campeonatos máster, será intentar conseguir un buen puesto dentro de su categoría, ya sea en el campeonato de España o, incluso, en el Europeo. Pero eso ya dependerá de las fechas en las que se convoquen y las sedes. Sin lugar a dudas otro buen reto para la entusiasta corredora conquense.

































































