Tras el bullicio y las celebraciones de una carrera mágica como la Hoz del Huécar llegan las valoraciones de una 35ª edición atrevida, por su cambio de horario (de la matinal del domingo al sábado por la tarde) y lo que ello ha conllevado.
Alberto Fernández, coordinador del Rujamar Atletismo Cuenca, club impulsor de la prueba, es claro: «El balance es muy positivo». Desde el club aseguran que pasado un breve periodo de reflexión tras la prueba, se muestran satisfechos por los cambios introducidos: «Sabíamos que poner la carrera por la tarde nos daría mucho más ambiente y público, ya se pudo ver en la vuelta previa a la salida, con mucha gente en Carretería, Tintes y Puerta Valencia».
Sin embargo, «el punto de ebullición» asegura Fernández que estuvo en el último tramo de la prueba. «Desde la bajada del Castillo y la Playa Mayor hasta el final hubo momentos espectaculares», señalaba Alberto que tirando de comparación, el ambiente le recordaba «a esas subidas mágicas del algún puerto del Tour donde la gente se echa encima de los corredores, por eso creemos que el cambio de hora fue todo un acierto, la gente ha acabado muy contenta».
Con las buenas sensaciones, desde el Rujamar Atletismo aseguran que ahora el objetivo a cumplir para la próxima edición es aumentar el nivel de inscritos para la prueba, «es lo que nos proponemos porque queremos volver a darle a Cuenca una prueba a altura».
ENTRENADOR DE SERGIO ALGARRA
Pero la alegría de Alberto Fernández por esta Hoz del Huécar también vino de la mano de Sergio Algarra, atleta al que entrena. «Estoy muy contento y orgulloso; Sergio es un chico humilde, trabajador y ahí están sus números: el año pasado rozó el podio y este año ha dado una exhibición controlando la carrera de inicio a fin». Un resultado que Fernández asegura que es todo un «extra de motivación» para «seguir haciendo cosas por la ciudad y por el atletismo conquense».




































































