El pasado 20 de diciembre se disputó la Ibérika Trail Pedrezuela, última cita de este circuito madrileñño de carreras de montaña y que, a efectos conquenses, suponía el debut de la corredora Mónica Peralta Sillas (Corretrail Cuenca), cuyo estreno no pudo ser mejor.
La carrera, que partía desde la plaza del pueblo madrileño y con el frío habitual de una mañana de diciembre, suponía un reto de 24,5 kilómetros y más de 1.000 metros de desnivel positivo acumulado. La corredora conquense optó por salir de manera conservadora a pesar de situarse en las primeras filas de la carrera, pero debido a su inexperiencia en distancia media no quería pecar de agresiva.
La táctica le funcionó, porque desde el principio estuvo en cabeza de la categoría absoluta femenina y sin hacer esfuerzos excesivos. Además, pudo controlar la carrera y manejarse a su antojo al no ver a ninguna de sus rivales cerca de ella. Por eso disfrutó de la carrera, como por ejemplo en las bajadas al río, que debían cruzarlo con unas cuerdas que lo atravesaban de lado a lado y que, incluso, adelantó en cada una de ellas a algunos chicos.
El frío le hacía mella, pero la entrada en el pueblo a partir del kilómetro 15 la calentó lo suficiente como para sentir todo el apoyo del público. Por si fuera poco, entre esos aficionados estaban familiares suyos -su padre y su primo-, lo que le dio fuerzas suficientes para afrontar la última parte de la carrera, la más dura tanto por la exigencia del recorrido como por todo lo que llevaba su cuerpo acumulado en los kilómetros anteriores.
Antes de llegar a meta se le subió el gemelo en la última subida, por lo que afrontó el tramo de descenso cronometrado con precaución, aunque sí levantó el vuelo según veía llegar la meta. Si de por sí el resultado se antojaba inolvidable, pudo disfrutar de recorrer unos cuantos metros con su padre al ir a entrar a meta.
Mónica Peralta acabó la carrera en el puesto 44 de la general, primera fémina, con un tiempo de 2:37:23 horas. «Entré con una inmensa sonrisa sin creerme el regalazo que me acababa de hacer a mí misma ganando en mi debut en esta distancia y en Madrid», señalaba la deportista conquense. Además, valoraba que este triunfo «jamás hubiera pensado que era capaz de lograr algo así».
Tremendamente feliz, la corredora conquense destacaba que se sentía «orgullosa del trabajo realizado todo este tiempo pese a tener un problema intestinal que me impide y dificulta entrenar con normalidad». También se deshacía en elogios con su entrenador, Israel Fernández, quien fue «el que me alentó a que participara en esta carrera y el que está mano a mano diariamente conmigo».




































































