No hay verano tranquilo para el CB Cuenca. Hace una década, los meses de junio, julio y agosto se convertían en una tortura hasta encontrar alguien que pudiera y quisiera ponerse al frente del club como entrenador, otros fueron la imposibilidad de reunir un plantel competitivo con salidas y retornos constantes. Pero en los dos últimos veranos el sueño se lo quita la división en la que van a jugar que, como es lógico, termina condicionando la confección de la plantilla.
Es cierto que en los dos últimos cursos, los verdes han perdido la categoría. El club con más temporadas consecutivas en Primera Nacional Masculina salvó los muebles el pasado verano, tras solicitar plaza en esta división y obtenerla debido a una desaparición. Y ahora está en la misma situación: descendió y quiere unirse de nuevo a la categoría en caso de vacantes o ampliación de la división.
No obstante, la Primera Nacional Masculina contó con solo diez clubes el pasado curso (la cifra más baja de los últimos años) y de haber más interesados en participar en la máxima categoría regional podría verse beneficiado el CB Cuenca para reengancharse. Pero esto son solo suposiciones y será la Federación de Baloncesto de Castilla-La Mancha la que dictamine.
Será a partir del 17 de julio, fecha en la que finaliza el plazo de inscripción para las diferentes competiciones regidas por la FBCLM, cuando el CB Cuenca conozca dónde jugará el próximo curso. Su derecho deportivo pasa por Primera Autonómica, aunque confían en que los repesquen este verano. Y a partir de ahí, a trabajar en el proyecto de la 26/27 para que no se repita un tercer descenso consecutivo.

































































